

Miami Herald
DE LAS CALLES AL ESTRELLATO
La historia del dúo musical Rodrigo y Gabriela es tan improbable que quizás no la inventarías por temor a ser objeto de burla. Comenzaron en la adolescencia en una banda de heavy metal subterránea en la Ciudad de México , se marcharon a Irlanda a los veinte años y vivieron de tocar la guitarra en las calles de Europa. Aún ahora que se han convertido en estrellas mundiales – tocarán el sábado en el Fillmore Miami Beach – su indefinible mezcla de metal, flamenco, blues, jazz y otros géneros, tocados sin voz, está totalmente fuera de toda fórmula musical para el éxito.
Y así es como les gusta, dice Rodrigo Sánchez. “Hemos abierto las puertas a la música alrededor del mundo,” dice el virtuoso guitarrista mexicano de 36 años desde su casa en Ixtapa, en las costas del Pacífico de México. “Creo que hemos contribuido un poco a difundir la manera en la que se ve una banda de rock con éxito – si es así como le puedes llamar a lo que hemos obtenido.”
Con 600,000 copias vendidas de su álbum debut del 2006 y conciertos llenos de multitudes entusiastas desde Japón hasta Sudáfrica y Estados Unidos Rodrigo y Gabriela son exitosos bajo cualquier criterio. Pero aún cuando tocaban en los caminos de Europa, Sánchez dice que se sentía triunfante.
“Siempre teníamos dinero suficiente para nuestras necesidades, para un café o una Guinness y nuestros amigos,” dice Sánchez.
Tanto Sánchez como Gabriela Quintero crecieron en hogares de clase media de la Ciudad de México, con padres que escuchaban música de flamenco, jazz y rock. Cuando Rodrigo tenía 10 años su hermano mayor llegó a casa con un disco de Metallica (la tía de quintero la inició en la misma banda) iniciando así un amor por el heavy metal. La destreza técnica y el espíritu rebelde continúa inspirándolo.
¡El metal es la única música que une al mundo,” dice Sánchez. “En cualquier parte del mundo existe una comunidad metalera.”
A principios de los 90’s Sánchez formó una banda metalera llamada Tierra Ácida con su hermano, y Quintero se unió a ellos en 1993. Pero cuando se cayó un contrato para grabar a Tierra Ácida en 1997, la pareja dejó la Ciudad de México y se marchó a Ixtapa. Se ganaban la vida tocando en bares de las playas, pero principalmente practicaron obsesivamente por horas y horas.
“El dejar la Ciudad de México equivalió a la ruptura total con cualquier relación con la industria musical,” dice Sánchez. No pensamos qué es lo que queríamos hacer. En lo único en lop que acordamos fue en no hacer nada más que tocar.”
El metal resultó ser una selección astuta de Rodrigo y Gabriela, según Brad Tolinski editor de Guitar World Magazine, la cuál ha tenido en portada a este par en dos ocasiones. No es sólo que este género tenga un gran número de seguidores por todo el mundo, dice Tolinski, sino que ahora exige un nivel de virtuosismo y musicalidad.
“Es casi natura lo que están haciendo,” dice Tolinski, “No son guitarristas de flamenco. Pero ambos son super agresivos y ardientes. Si tomas una guitarra de flamenco y la conectas a amplificadores podría ser heavy metal, es muy agresivo y rítmico. Así que musicalmnete tiene sentido lo que ambos hacen,”
A los 23 años, Sánchez y Quintero se fueron a Irlanda, pensando que podrían tocar en bares para vivir. Cuando se dieron cuenta de que los dueños de los pubs irlandeses querían canciones irlandesas, el dúo comenzó a tocar en las calles de Europa.
“A veces fue atemorizante, sobre todo al principio,” dice Sánchez. “Algunas veces alguien robaba el dinero y huía. Otras veces obteníamos mucho dinero de alguien rico y quería seleccionar lo que tocábamos.”
El tocar en la calle los forzó a concentrarse aún más en su música y pronto se dieron cuenta de que sus propias melodías llamaban más la atención que los covers.
“Practicábamos como si fuéramos a tocar en el Radio City Music Hall,” dice Sánchez. “Escribir música para tocarla en la calle. No sé de dónde sacamos eso. Probablemente esa sea la razón por la que surgimos. Fue muy natural. Sólo decidimos dejar fluir la música. “
El abrirle un concierto al compositor y cantante irlandés Damien Rice, quien los vió en las calles, condujo a la pareja al manager Niall Muckian, quien con su disquera produjo el primer CD del dúo. Su tercer disco homónimo llegó a los primeros lugares de las listas irlandesas con ventas mundiales mientras el dúo salía de gira.
El éxito ha impulsado a Rodrigo y Gabriela a arriesgar más. Su más reciente álbum 11:11, se compone por 11 melodías originales que homenajean a artistas de diversa índole tales como Dimebag Darrell, el legendario guitarrista de la banda metalera pantera, Jimi Hendrix y carlos Santana, al maestro del flamenco Paco de Lucía, al revolucionario del tango Astor Piazzolla y al grupo palestino de oud Le Trio Joubran.
Sánchez escucho a este última banda de casualidad en París. “Me impactaron totalmente.” Dice. Sánchez menciona que él y Quintero vn como parte de su misión musical introducir a estos artistas a una mayor audiencia.
“Hemos sido afortunados de verlos ,” dice Sánchez. “A estos artistas no les interesa si son escuchados o no, pero la gente necesita conocerlos. Si tú le llevas su música a la gente, entonces estás haciendo algo.”
CL Feature
RODRIGO Y GABRIELA, UN DÚO DE ROCK ACÚSTICO DE MÉXICO QUE TOCARÁN EL SÁBADO EN EL RITZ
La primera frase de sus biografía en Allmusic.com califica al dúo de Rodrigo y Gabriela como un “dúo flamenco”. Que es lo mismo como decir que el fois gras es un dip, o llamar al Dr. Martin Luther King Jr. “un tipo negro”. Está bien, tal vez me puedas argumentar que dicha descripción técnicamente es correcta a cierto nivel, pero fracasa rotundamente al expresar su esencia.
Sí, Rodrigo Sanchez y Gabriela Quintero son mexicanos que utilizan guitarras acústicas para producir música compleja y exótica con ciertos toques latinos. Sin embargo, esos sonidos y estilos representan sólo una fracción de las numerosas influencias, – recopiladas en el curso de un viaje que tomó la pareja desde sus años de adolescencia en una banda metalera en la Ciudad de México hasta tocar en las calles de Irlanda, para después encabezar los conciertos en salas legendarias de Europa y regresar a su país como un grupo aclamado por la crítica – influencias que moldean el aura personal multilingüe de Rodrigo y Gabriela. Su álbum debut homónimo del 2006 los muestra como omnívoros fanáticos y practicantes de todo desde el funk rítmico al aventurado jazz hasta las complejas tonadas tradicionales españolas, americanas y del medio Oriente, ejecutadas con un estilo original y precisión virtuosa.
Mucho del característico sonido de Rodrigo Y Gabriela viene de la manera temeraria con la que interpretan, considerando particularmente el uso prodigiosa de elementos del género que los llevó a tocar en principio: “Yo soy un metalero, y puedo hablar sobre ello por horas,” dice Sanchez. “Creo que en realidad , hablando acústicamente de la música que hacemos, tocamos muchas tonadas metaleras, y la gente no se da cuenta de que es metal, pero en realidad estamos introduciendo este tipo de música a la mayoría de la gente… es una pena que mucha gente no la reconozca, ya que es un estilo muy técnico en el cuál puedes encontrar a muchos músicos excelentes.”
Estos elementos articulados, atmosféricos , y en ocasiones extraños inspirados por el metal , son prevalentes ante todo en el disco precedido de Rodrigo y Gabriela , el lanzado este año titulado 11:11. Concebido como un tributo a algunas de las mayores influencias de Quintero y Sánchez, cada uno de los tracks está inspirado en un artista diferente. Uno de los más frenéticos, “Atman” honra a Dimebag Darrell, ex guitarrista de Pantera quien fuera asesinado en escena durante un show en 2004; Alex Skolnick, mejor conocido por su trabajo con la banda de trash Testament, contribuye con un magistral solo de guitarra eléctrica en el track.
La instrumentación acústica anexa, la producción completa y la exactitud hermética de las ejecuciones de 11:11, también evocan la estática del metal, debido tanto a la contribución del mezclador Colin Richardson (Fear Factory, Chimaira, Slipknot, Trivium) como al deseo de Sánchez de separarse del proceso más simple y orgánico de grabación previa.
“Queríamos hacer algo más técnico, basado un poco más en la manera en la que solíamos grabar cuando estábamos en la banda de metal en México,” dice. “ Y sabiendo que íbamos a trabajar con Colin en la mezcla, teníamos que producir una técnica similar, queríamos hacer algo muy clínico y limpio… La grabación (el proceso) era muy claro para mí, lo que yo quería hacer con ello.”
Con esta visión específica Sánchez y Quintero produjeron ellos mismos el disco, en su propio estudio recién construido en Ixtapa, en la costa occidental de México, sin límite de tiempo y lejos del trajín de la gran ciudad y la presión de la disquera.
“Es muy cómodo tener nuestro propio estudio y estar en casa , sabiendo que puedes estar quince horas al día en el estudio sin preocuparte por el presupuesto, teniendo encima a la disquera diciéndote que te apures y todo eso, creo que es una gran diferencia, no crees?” dice Sánchez. “Estoy contento de que hayamos podido construir el estudio. Obviamente fue muy caro, pero ahora veo que valió la pena.”
Toda esta plática de inspiración y proceso de grabación inmaculada no debe tener a los fans muy preocupados. Por cierto Rodrigo Y Gabriela no surgieron con nada remotamente parecido a un disco de metal. Aparte de Dimebag darrell, Carlos Santana y Jimi Hendrix, la gran mayoría de artistas a los que se les rinde tributo en 11:11 no tienen nada que ver con el rock pesado, y el disco se cuece con esa indescriptible mezcla de sentimiento, técnica y energía que desde el principio hizo enamorar de la pareja a oyentes de todo el mundo. De hecho, varios de los músicos que escogieron para homenajear se les puede decribir como oscuros fuera de sus países de origen o géneros, circunstancia que pesó en su inclusión.
“Creo que lo más importante es la contribución a la música y al arte al introducir a estos artistas,” dice Sánchez. “Obviamente, muchos de ellos son famosos, pero de algunos ni nuestras amistades ni nuestros fans tenían conocimiento. Creo que es lo principal de todo, presentarle estos artistas a la gente que potencialmente les gustará, y que dará a conocer su música por consecuencia.”
Un maravilloso disco con música de guitarra instrumental innovadora que complace a los viejos fans y de seguro atraerá a nuevos, al tiempo que honra a Pink Floyd, Al Di Meola, John McLaughlin, y Paco de Lucía entre varios otros?
Muy ambicioso para un dúo de flamenco.
Metropolis – Japón
RODRIGO Y GABRIELA
La pareja mexicana de guitarristas acústicos lleva un contoneo de rock en su espectáculo
Cuando después de varios intentos fallidos , por fin logré acercarme a Rodrigo Sánchez, el ocupado guitarrista terminaba de comer en el centro Budista de Belfast al norte de Irlanda.
Sánchez y su compañera Gabriela Quintero poseen esa especie de conexión que se da después de décadas de tocar juntos, a igual que la concentración proveniente de la meditación. “Nos conocimos hace 20 años tocando guitarra y esta conexión la hemos practicado los últimos 20 años,” dice. “Los dos formamos juntos una especie de expresión, lo cuál no sucedería con otra gente.”
Haciendo a un lado el budismo, las raíces de Rodrigo y Gabriela no yacen en la quietud de la contemplación, sino en la escena de heavy metal de altos decibeles de la Ciudad de México. Y es este su aspecto hiperactivo metalero lo que los convierte en algo más que otra pareja acústica latina.
“No teníamos muchas oportunidades de tocar, pero practicábamos diariamente,” recuerda Rodrigo. “Esos años son muy importantes para nosotros, porque nos formaron como músicos. Esa práctica fue el origen de lo que ahora tocamos.”
Su banda Tierra Ácida se enfrentó a grandes barreras al tratar de sobresalir. “La escena metalera es masiva para los grupos norteamericanos, pero no para los mexicanos,” comenta. “Lo mejor que logras como banda mexicana es abrirle a una banda extranjera. Es imposible vivir de ello.”
Al arrojar la toalla, la pareja se dirigió a Dublín, donde se reinventaron a sí mismos como músicos callejeros. Aunque tocar en la calle no significaría la vida fácil que uno pensaría. “Ganábamos lo suficiente para pagar la renta y beber Guinness – no fue doloroso. “ recuerda Sánchez. “En cuatro años no regresamos a México – creo que hasta hoy nuestras familias no tienen idea del sufrimiento, pero por más que les decimos que la pasamos bien, siguen sin creernos.”
Por el contrario, Sánchez y Quintero se sintieron liberados al abandonar los intentos fallidos de entrar a la industria musical. “En realidad no venimos a Europa a firmar ningún contrato,” dice Sánchez. “Era lo opuesto, queríamos alejarnos de la escena metalera en México. Ya no queríamos tener nada que ver con la industria. Sólo queríamos ganar dinero tocando en cafeterías o lo que sea. No importaba mientras tuviéramos dinero para viajar. Y así fue durante años hasta que conocimos a nuestro actual manager. Estábamos algo escépticos, pero lo hicimos.”
El abrir los conciertos de Damien Rice en festivales de Europa los catapultó, y en el 2006 su disco homónimo desbancó a los Arctic Monkeys y a Johnny Cash de los primeros lugares de las listas de popularidad irlandesas. Desde entonces, han sido un éxito mundial con sus conciertos, haciendo gira en Japón el año pasado y deshaciendo las listas de popularidad de nuevo con su nuevo disco
de homenaje 11:11.
Aunque lo mismo atraen fans de la guitarra acústica tanto como los de heavy metal, Rodrigo y Gabriela pueden añadir otro elemento que ha contribuido a su éxito mundial. “El público es ecléctico, y creo que el equilibrio se da debido a que somos hombre y mujer,” dice Sánchez. “Es muy ecléctico, y no sólo en edades, sino en géneros, y creo que no sería lo mismo si fuésemos dos chicos o dos chicas. El hecho es que el que seamos hombre y mujer le proporciona un buen balance. Hay algo muy fuerte en ello, aunque no estoy muy seguro de lo que le atraiga a la gente.”
Para sus conciertos en Japón, la pareja tocará su repertorio de metal. En las últimas giras cambiaron su formato de tocar sentados y volvieron a un estilo más físico. “El show ha evolucionado porque tenemos material nuevo y ahora nos desplazamos por todo el escenario como lo hacíamos con la banda de rock, “ dice Sánchez. “ Me siento liberado estando parado, caminando y hasta corriendo. Y esto termina por aclarar nuestras raíces. Algunos todavía piensan que verán a dos personas sentadas y tocando guitarras españolas.”
CANADIAN PRESS
NOW MAGAZINE
RODRIGO Y GABRIELA en Phoenix
¿Cuándo fue la última vez que te sorprendiste con la música instrumental proveniente de dos guitarras acústicas? Cómo? Nunca? Un show de Rodrigo y Gabriela te demostrará el error. El debut de cerca de dos horas de la pareja mexicana en Toronto fue mucho más que el virtuoso despliego de sonido flamenco mezclado con trash que se escucha en sus discos.
El espíritu del rock and roll reside en el interior de estos ex metaleros, que de México viajaron a Irlanda para perseguir sus sueños. En jeans y playeras informales , sonreían al llevarnos a través de rápidas melodías (lidereadas por Rodrigo Sánchez) y percusiones (de Gabriela Quintero) incluyendo veloces golpeteos de palmas y nudillos que semejaban el sonido de un tambor.
Sus piezas mezclaron magistralmente dos mundos- México e Irlanda, rock latino y speed metal – dejándonos con algo completamente original. Añadiendo las anécdotas de Quintero de aprender inglés de los irlandeses ( “Fuckin’ hell, gimme a pint of Guinness”), un cover de Orion de Metallica, y una alegre y repetición final, y entonces la extasiada multitud del Phoenix obtuvieron una noche difícil de olvidar.
RODRIGO Y GABRIELA Y ALEX SKOLNICK TRIO EN EL 9:30 CLUB
La denominación de “world music” es un poco errónea. Al agrupar toda la música de otros países en un mismo bloque tendemos a emborronar los límites entre los numerosos subgéneros, subestimando constantemente las enormes influencias y estilos únicos de los músicos de “world”.
Un ejemplo de la complejidad de género musical es , sin duda, la pareja de guitarristas oriundos de la Ciudad de México vía Dublín Rodrigo Y Gabriela, quienes comenzaron su gira por los Estados Unidos anoche en el primero de sus dos shows con localidades agotadas en el 9:30 Club. La actuación de la pareja fue, más que un concierto de rock, un estudio de ingenuidad acústica, transformando un par de guitarras con cuerdas de nylon en los múltiples sonidos de una banda completa: los golpes de una batería, los chasquidos y sutiles acentos de un percusionista auxiliar, hasta los acordes apabullantes de un guitarrista metalero.
Alex Skolnick Trio fue la banda que abrió, encabezada por el veloz guitarrista dela banda metalera Testament Alex Skolnick. El trio fue un bello complemento para Rodrigo y Gabriela, y juntos tocaron homenajes a clásicos del metal incluyendo “Detroit Rock City” de Kiss, “Tom Sawyer” de Rush y “Electric Eye” de Judas Priest, todas en una fusión de instrumental y jazz. Al igual que la banda principal, Skolnick y su gente tratan de abarcar géneros sin demasiados rebuscamientos utilizando ritmos de samba y sonidos experimentales.
Desde las primeras notas de “Hanuman” – el primer track del nuevo álbum de Rodrigo y Gabriela, 11:11 – el diestro requinteo del guitarrista líder Rodrigo Sánchez se mostró en pantalla completa. Aunque de seguro una noche con Sánchez solo hubiera sido suficiente para complacer al público, los talentos que acompañan a la guitarrista rítmica Gabriela Quintero fueron casi hipnotizantes. Quintero eleva su instrumento a niveles insospechados, golpeando sin cesar el cuerpo de la guitarrra mientras que mantiene el flujo constante de acordes de apoyo. Durante una especie de miniclase espontánea a la mitad del set, Quintero compartió el secreto de su técnica con la audiencia: golpea la madera con triplets con una secuencia digital precisa, que deriva de años de tocar el bodhrán en las calles de Dublín. “Éste debe de tocarse verdaderamente rápido,” explica. “Sólo tienes que practicar como loco durante horas, y tal vez la siguiente semana lo tengas.”
Lo dudamos.
Al principio del set Sanchez comentó que tocarían “prácticamente todo el disco” de 11:11, una inteligente mezcla de once piezas originales inspiradas en once artistas que han contribuido al peculiar sonido de Rodrigo Y Gabriela. Los números del set eran las influrncias musicales eclécticas del dúo: “Santo Domingo” es un tributo al pianista de jazz Dominicano Micel Camilo, “Buster Voodoo” refleja trazos de Jimi Hendrix, “Atman” es una reverencia a Dimebag Darrell de Pantera. La noche incluyó también un par de covers, conteniendo un casi irreconocible homenaje a “Stairway to Heaven” del álbum debut de la pareja de 2006. (La tonada icono de la canción estaba tan bien disimulada por los rasgueos que un miembro del público , particularmente poco perceptivo, pidió un poco más tarde “Stairway”).
Había una notable intimidad entre los músicos y el público. Sánchez estableció un ambiente coloquial al inicio al preguntar, “Por cierto, quién ganó en el hockey?” (Seguido, por supuesto, de un montón de abucheos y bromas al equipo de Canadá). Podía sentirse el calor de los corazones de la multitud cada vez que Gabriela hablaba, contando anécdotas llenas de maldiciones en un adorable spanglish mezclado con acento irlandés. Y, como para aclarar un error común de catalogar al estilo de la banda, más tarde señaló, que de hecho, no son guitarristas de flamenco. “Nos encanta el flamenco… pero son fregadamente estrictos,” dice. “Tienen una técnica completamente distinta.. es casi un ritual – casi una religión para la gente flamenca.”
Tontos de nosotros, que pensábamos que podíamos clasificar a Rodrigo Y Gabriela en algún género en específico. Creo que tendremos que colocarles la etiqueta de “world music” por el momento.
RESEÑAS DE PRESENTACIONES EN LÍNEA
Buell Theatre Denverpost
Era evidente cuando el par de virtuosos Rodrigo y Gabriela tomaron
el escenario del Buell Theatre el sábado que no iba a ser
ningún show tipo flamenco o tango. Y minutos después
de que el Buell fuese inundado por el sonido provocativo de las
guitarras acústicas de la pareja mexicana una cosa era cierta;
era un espectáculo metalero.
Así es: trash metal latino en acústico. Estoy hablando
del trash de Dimebag Darrell. De la furia de Black Sabbath. Del
coraje de Iron Maiden. De la ingenuidad de Jimi. Del gruñido
de Metallica. La velocidad de Randy Rhoads. Todo en dos guitarras
acústicas clásicas. No pienses que era algún
tipo de show acústico de covers metaleros. Rodrigo Sánchez
y Gabriela Quintero podrán ser acústicos, pero, como
una sinfónica, llenan cada espacio con un trasteo veloz,
ritmos rasgueos profundos que crean un sonido absolutamente único.
Con la nariz a centímetros del brazo de la guitarra, encorvados,
con precisión quirúrgica expelen toda la fuerza de
una banda metalera. Definitivamente traen el metal en la sangre.
Para principiantes, como el que escribe, nos mantuvieron boquiabiertos.
No existe nada comparable. El sonido es innegablemente latino.
Mientras que elgolpeteo y tamborileo de sus manos derechas revelan
trazos de flamenco o tango, el sube y baja a lo largo del traste
de sus manos izquierdas es Eddie Van Halen en “Eruption”.
La improvisación se basa en el jazz y el tango. Las composiciones
y arreglos son orquestales, con sus tributos a canciones que no
son covers, sino interpretaciones inspiradas que no sólo
contienen la melodía principal de la guitarra, sino también
bajos y percusiones. Es un acercamiento clásico y sinfónico
que comparte tanto el sentir como el sonido. Y la inspiración
detrás de todo: el trash metal de alta velocidad.
Durante el curso del show del sábado, hubo un juego complejo
que rodó entre “Fade to Black “ de Metallica
y varias canciones de Pink Floyd. Juro que escuché a Iron
Maiden. Durante un solo de Rodrigo, hubo acercamientos con Tom
Morello y Carlos Santana. Cuando utilizo su pedal wah le añadió un
resonante de Jimi Hendrix a sus interpretaciones creativas.
De alguna forma Gabriela cubre tanto el bajo como la percusión,
mientras ofrece un dominio que cualquier guitarrista envidiaría.
Con su ágil muñeca cumple con el doble trabajo de
golpetear y rasguear el cuerpo de la guitarra, danzando con una
agilidad impresionante entre los trastes, con la contorsión
de sus dedos en el cuello de la guitarra.
En el show del sábado en el Buell el escenario sólo
mostraba un par de sillas con dos pequeños monitores. Habían
unas mini cámaras colocadas estratégicamente, como
una en el final del cuello de la guitarra de Rodrigo , transmitiendo
imágenes en blanco y negro a una pantalla a sus espaldas.
Un simple detalle que permite ver un acercamiento a manos que se
mueven demasiado rápido .
Juntos, el rango de la pareja parece ilimitado. Juegan con el
volumen , saltando entre tonos, y escalando a clímax estrepitosos.
Cuando tú crees que han alcanzado la máxima velocidad,
pisan a turbo. Mientras tratas de cerrar la boca, la vuelves a
abrir cuando vuelven más alto y te percatas de que es turbo
dentro del turbo. No puedo imaginar más virtuosismo acústico
que Rodrigo y Gabriela.
En los últimos cinco años han surgido como sensaciones
internacionales, ganándose a las multitudes en festivales
a lo largo del planeta. Su historia es tan pintoresca como su música.
Ex integrantes de una banda de trash metal en la Ciudad de México,
se marcharon a Dublín hace unos años y comenzaron
a tocar en las calles. Su sonido acústico atrajo a multitudes
y eventualmente fueron invitados al escenario. Hoy, son de primera
línea.
A principios de este mes lanzaron su tercer disco de estudio “11:11”,
un álbum cuidadosamente compuesto por 11 tributos a 11 artistas
que los han influenciado a lo largo de su carrera. “Atman”,
tocado más tarde en el show del sábado, presenta
a Alex Skolnick de Testament en una pieza inspirada por Dimebag
Darrell de Pantera.
Así como de difícil es la idea de dos guitarristas
y un músico de trash metal tocando una pieza inspirada en
Dimebag, es difícil definir a Rodrigo y Gabriela. Aunque
parezca un cliché, realmente desafían los estereotipos.
Un ejemplo: un encore cerebral que recuerda un “La chica
de Ipanema” ajazzeado, terminando en un casi inidentificable
y único “Stairway to Heaven”. Y durante los
segundos del final del show con su “Tamacun” que inunda
la radio, el Buell se llenó con las notas de “For
Those “About To Rock (We Salute You),” haciendo a los
fans sacudir la cabeza.
REINO UNIDO / Evening Standard
RODRIGO Y GABRIELA / Koko NWI
JANE CORNWELL
De tocar en las calles de Dublín a la dominación
del mundo, la historia de la pareja de guitarristas Rodrigo y Gabriela
ha sido un roquero cuento de hadas. Aquí están de
nuevo con otro show completamente vendido, coincidiendo con el
lanzamiento de su largamente esperado segundo disco 11:11, un temerario
y diferente esfuerzo del cual se sienten completamente orgullosos.
“Lo grabamos en casa en México” dijo Gabriela
Quintero. “Hacía un pinche calor y estábamos
muy estresados. Esperamos que les guste”. ¿Qué hay
que no nos guste de esta talentosa pareja? Sentados lado a lado
en el escenario con un set list pegado en el piso en el medio,
Se zambulleron directamente al veloz virtuosismo por el cuál
son famosos.
Rodrigo Sánchez con su nuevo look de barba y bigote se
inclina sobre su instrumento, subiendo y bajando por los trastes
mientras que Gabriela golpetea y tamborilea su guitarra complementando
rítimicamente.
Se hicieron sentir el rock , jazz , flamenco,metal y folk, el
nuevo material incluye homenajes a Jimi Hendrix, Paco de Lucía,
y -¿por qué no?- al metalero Dimebag Darrell.
Un nutrida multitud aplaudía y coreaba cuando Rodrigo los
instaba. Gabriela sonreía con los ojos cerrados, mientras
sus dedos vuelan instintivamente.
The Independent
Rodrigo y Gabriela / 11:11 (Rubyworks)
Aquellos que presenciamos el surgimiento de esta pareja de guitarristas
mexicanos hace 10 años supimos inmediatamente que alcanzarían
las estrellas. Este nuevo disco ofrece tributo a Jimi Hendrix,
Pink Floyd, Shakti y a Paco de Lucía, pero lo que sobresale
con mayor fuerza es su propia creatividad. Algunas veces su estilo
posee reminiscencias de Kazakh dombra, pero su destreza simbiótica
es única. La percusión el piano e inclusive el oud
enriquecen la mezcla. Encuéntralos en vivo en Noviembre.
Reseñas Estados Unidos
Billboard.com
Rodrigo Y Gabriela sacan a la luz 11 para su segunda muestra
La inspiración en 11 artistas para 11 tracks es el empuje
del segundo esfuerzo de Rodrigo y Gabriela “11:11”,
lanzado por ATO el 8 de septiembre.
La pareja construyó un nuevo estudio en Ixtapa México
donde compusieron y grabaron mucho del material , al tanto que
experimentaban con elementos eléctricos y de percusión
dentro del ultracargado estilo acústico de su música
instrumental.
Rodrigo Sánchez le menciona a Billboard.com sobre las influencias
en “11:11” que el grupo de fusión de John McLaughlin
llamado Shankti y los recientes viajes a la India y Sri Lanka los
condujo a crear un sonido que acercara al oriente con el occidente. “Se
apreciarán ciertos detalles y creo que la idea de acercarlos
se oiria así. Fue divertido y muy difícil pero creo
que lo logramos”.
“11:11” es el disco que precede a su debut del 2006,
el cual fue ampliamente exitos en los ámbitos del World
music y el folk rock. “Rodrigo Y Gabriela” ha vendido
304,000 copias según Nielsen SoundScan. El grupo surgió en
Irlanda a donde se reubicaron después de encontrarse con
dificultades para sobresalir con un grupo de trash metal en la
Ciudad de México.
Siempre han incorporado covers de metal en su repertorio, tales
como “One” y “Orion” de Metallica así como
también el clásico de Led Zeppelin “Stairway
to Heaven”. En “11:11” continúan con los
homenajes al rock pesado, incluyendo una oda a Jimi Hendrix en “Buster
Voodoo” y un solo de guitarra de Alex Skolnick de Testament
en “Atman”. Al mismo tiempo exploran con arreglos más
sofisticados en “Logos” y en el track que le dá el
nombre al disco inspirado en Pink Floyd “11:11”.
“Lo grabamos con técnicas diferentes y no suena igual,” nos
explica Sánchez. “Esa era la idea,cambiar todo, tanto
como se pudiera. Nos preguntábamos si resultaría
bueno hacerlo. Para nosotros el sonido del disco nuevo es distinto.
Se percibe que somos nosotros, pero no podemos repetirnos todo
el tiempo”.
Rodrigo Y Gabriela promocionarán “11:11” este
otoño en los Estados Unidos y Europa comenzando en Londres
el 2 de septiembre tocando en teatros y grandes clubs.
Los tracks de “11:11” son:
“Hanuman” “Buster Voodoo” “Triveni” “Logos” “Santo
Domingo” “Master Maqui” “Savitri” “Hora
Zero”
“Chac Mool” “Atman” “11:11”
Allmusic
11:11
Rodrigo y Gabriela / Reseña
Los primeros instantes de la segunda entrega de Rodrigo y Gabriela
11:11 , impactan al oyente intensamente, y no sólo por el
sorprendente toque de guitarra. Eso es seguro, pero es lo que cualquiera
que haya escuchado al impresionante dueto se esperaría.
No; es el sonido del disco, inmediato, poderoso, cristalino, se
encuentra justo en tu cara y es imposible de ignorar.
11:11 presenta 11 nuevas composiciones dedicadas a 11 músicos
(no todos guitarristas) quienes han inspirado a la pareja. El disco
fue una auto producción grabada en Ixtapa México
con la excepción de dos cortes, con coproducción
de John Leckie. El trabajo fue mezclado en Londres y Gales por
Colin Richardson, quien trabajó con las bandas metaleras
Trivium y Slipknot. El set abre con el rítmicamente complejo “Hanuman”,
dedicada a Carlos Santana. Aunque no se basa en los encumbrados
solos de Santana, lo que hace es capturar los dramáticos
y rítmicamente complejos elementos de su estilo que lo ha
introducido al linaje de los grandes guitarristas latinos. El siguiente
es “Buster Voodoo” , dedicada a Jimi Hendrix. El sobrenombre
original del guitarrista era “Buster”y compuso “Voodoo
Chile”, de aquí el nombre. Este track es totalmente
diferente al primero conteniendo los elementos del toque de Hendrix,
y se desarrolla entre una mezcla sólida de dinámicas
metaleras y estilo latino contemporáneo- hasta se utiliza
el pedal de wah en una guitarra con cuerdas de nylon que logra
un efecto excelente. La confusa introducción de “Santo
Domingo” le dá un estremecedor efecto a la pieza dedicada
al pianista y compositor de jazz latino Michel Camilo, siendo el
nombre de la ciudad donde nació y por lo tanto captura el
color sonido y espelendor de dicha ciudad. Las complejas rítmicas
mexicanas, afrocubanas y españolas mostradas por Gabriela
Quintero son tal vez más asombrosas que el estelar y sorprendente
terabajo de cuerdas de Rodrigo Sánchez,
“Atman” dedicada al fallecido Dimebag Darrell de Pantera
y Damageplan presenta la aparición del invitado Alex Skolnick
de Testament y es de seguro uno de los puntos más sobresalientes
de la grabación. También es un recordatorio de que
Rodrigo y Gabriela comenzaron sus carreras musicales como guitarristas
eléctricos en bandas de heavy metal. Otros tracks sobresalientes
incluyen “Master Maqui” con solos acústicos
de Strunz & Farah, “Hora Zero” inspirada en y
dedicada al compositor argentino Astor Piazzolla y “Savitri” dedicada
a John McLaughlin junto al Trio acústico Shakti. El set
se cierra suavemente, en contraste con el principio, con el track
que le dá nombre al disco, dedicada a Pink Floyd y presentando
el trabajo del piano de Edgardo Pineda Sánchez. Por medio
de esto, Rodrigo y Gabriela muestran sus raíces metaleras
como parte de su herencia guitarrística mexicana. No sólo
los fusionan, sino han creado una forma de música completamente
diferente para la guitarra acústica. También es importante
aclarar que aunque su facilidad técnica es sin duda notable,
no es la razón principal para sentarse a escuchar el disco,
es la música misma. Es contagiosa y accesible, llena de
pasión, intensidad, expresión y color. Es brillante
debido a lo imaginativo de sus composiciones – a un año
luz de crecimiento desde su debut. Sus arreglos están hechos
con elegancia, alma , inteligencia y economía, llena como
es de sonidos, no contiene ni una nota extra. 11:11 revela una
verdadera exapansión musical y sonora, sin que Rodrigo y
Gabriela pierdan su identidad como dueto. Asombroso. [Hay una edición
de Luxe del disco que incluye un DVD en el cual hay entrevistas
con Rodrigo y Gabriela , un ensayo en vivo, un documental y un
tutorial de “Buster Voodoo”.]
Short and sweet NYC
Rodrigo Y Gabriela / 11:11
(ATO Records)
Ya seas metalero, un fanático del flamenco, o un seguidor
del jazz, el nuevo disco de los genios de la guitarra Rodrigo y
Gabriela 11:11 es una colección de música que necesitas
escuchar,. La pareja mexicana conformada por Rodrigo Sánchez
y Gabriela Quintero ha sido la favorita de todo amante de la música
durante años, y ahora gracias a su fusión del jazz,
metal, clásico,folk y flamenco junto con su sorprendente
talento comienzan a ser percibidos por una audiencia mayor y por
buenas razones.
Hay un poco de variación en las piezas pero todas lucen
las habilidades de la banda, desde el veloz “Hanuman” hasta
el melódico y jazzeado “Triveni”. El disco es
un tributo a sus influencias musicales y cada pieza es un homenaje
para un músico que va de Hendrix a Pink Floyd. En el disco
aparece otro famoso dueto de guitarristas, Strunz & Farah,
en el track “Master Maqui”, un majestuoso trabajo que
prácticamente te deja sin aliento. Los fans de Metallica
disfrutarán “Chac Mool” que nos lleva a las
hermosas introducciones de la vieja escuela en Master of Puppets
y Ride The Lightning”y “Atman” es un tributo
al fallecido icono Dimebag Darrell, con la participación
de Alex Skolnick de Testament que hará literalmente estallar
tu cerebro.
No todas las canciones están incluidas en el playlist de
iPod pero es una música que inspira a cualquiera que toque
la guitarra, siendo un disco excelente para fiesta.
NPR Music
Rodrigo y Gabriela : Fusionando el Flamenco y el Metal
Tiny Desk Concert, Ve a Rodrigo y Gabriela actuando en las oficinas
de NPR Music
La pareja mexicana de Rodrigo y Gabriela es conocida por su trabajo
con la guitarra y su amplio catálogo musical que fusiona
al flamenco tradicional con el heavy metal y el rock.
El nuevo disco de la banda, 11:11, presenta 11 canciones dedicadas
a 11 influencias musicales en las vidas de Rodrigo y Gabriela,
desde Pink Floyd y Jimi Hendrix hasta la banda de jazz fusión
Shakti. Recientemente la pareja charló con Guy Raz anfitrión
de All Things Considered y ejecutó algunas piezas del disco.
Rodrigo Sánchez y Gabriela Quintero se conocieron en la
Ciudad de México, cuando tocaban en la banda de trash metal
Tierra Ácida. Pero en cierto momento ambos cambiaron sus
guitarras eléctricas por acústicas mudándose
a Dublín, Irlanda.
“Como nuestra banda se desintegró, decidimos irnos” dijo
Sánchez.
Se llevaron sus guitarras y pasaron varios años tocando
en las calles de Europa. Quintero señala que en esa época
no hablaban nada de inglés.
“Lo bueno es que la música es el lenguaje universal” dice
Quintero. “Nos divertimos mucho. Tuvimos que aprender a hablar
en inglés irlandés con todas sus malas palabras y
expresiones. Fue una buena experiencia vivir ocho años allá.”
Señala Quintero que en ese tiempo no tenían ningún
repertorio formal, por lo que tocaban canciones de grupos como
Metallica y Slayer, transportadas a guitarra acústica.
Dichas influencias reciben su tributo en 11:11, en donde Sánchez
y Quintero tocan canciones como “Hanuman” dedicada
a Carlos Santana.
“El fue un modelo a seguir para los músicos en México,
hizo notar que es posible ser un gran músico internacional, “ dice
Quintero. “Es una forma de dar las gracias.”
Sound citizen
Rodrigo y Gabriela y Rob Trujillo, 16/10/09 Chicago
Rodrigo y Gabriela han logrado oro donde otros músicos
han fallado. Combinan estilos musicales, en este caso la guitarra
clásica española y el metal, e interpretan sets enteros
y discos sin nada de letras. Al hacerlo han acumulado fervientes
seguidores. Esto se hizo evidente el viernes pasado en su concierto
totalmente vendido en el Teatro Riviera de Chicago.
Aquí hay una señal de ello; en la lista de boletos
vendidos con anticipación era muy desproporcionada. Había
docenas de personas buscando desesperadamente entradas. Fue culpa
de la reventa? Tal vez, pero es más probable que los fans
de Rod y Gab se adelantaron a conseguir boletos con mucha anticipación.
Ya en la función, no nos detendremos a comentar la magia
de Rodrigo y Gabriela . Si no los conoces, te recomiendo que leas
el post de nuestra reseña del concierto de Rodrigo y Gabriela
en Milwaukee. Aparte , tienes que ver este video, y no necesito
convencerte.
El momento estelar de la noche (y uno de los mejores momentos
en concierto del año) fue sorpresivo. Entre canciones Rodrigo
le insinuaba al público acerca de un invitado especial ,
para luego presentar a Rob Trujillo, bajista de Metallica. Dio
como resultado una perfecta sinergia (bueno, casi perfecta, como
lo verás) entr los dos estilos de música representados
por Rod y Gab - su sorprendente fusión de clásico
con metal y la inspiración al interpretar Orion de Metallica.
Fue realmente la cereza del pastel. Y los fans… digamos
que podrías esperar escucharlos gritar mientras la música
fluía. Fíjate en la reacción del público
en el video “Parte 2” y lo entenderás.
Disfruta el video de abajo. Es excelente y es cortesía
de TP1134. Debajo de éste hay dos videos más de Sound
Citizen, si quieres ver más de Trujillo. También
puedes checar la cuenta de TP1134 para ver más del concierto
desde una toma excelente. Sobresaliente trabajo.
Sólo les quedan tres fechas más en el itinerario
del tour en los Estados Unidos: el 20 de Oct. en Austin, 22 de
Oct. en Filadelfia, 23 de Oct. en Boston y 24 de Oct. en Baltimore.
Si se presentan cerca de tu área , serías un Sound
Citizen irresponsable si no los fueras a ver. No hay excusas. Te
encuentras en el extranjero? Ve más fechas abajo del video.
Indie-Verse
Rodrigo y Gabriela rockearon en la Casa del Blues
Esta fue más bien la casa del rock acústico furioso.
Ojalá hayas asistido a verlos anoche a la Casa del Blues,
Si no fue así, te perdiste de una asombrosa sesión,
Aquí está mi reseña.
He tenido el privilegio de ver a Rodrigo y Gabriela en cuatro
ocasiones y su progreso me deja impactado. La primera vez fue un
breve viaje a Coachella 2007 en una atestada carpa a la que era
imposible introducirse, y ahí me percaté de que eran
asombrosos. La segunda vez fue en Bonaroo 2007 donde destrozaron
totalmente el toldo donde tocaron y donde conectaron con la energía
del público a nivel tal que se ha convertido en uno de los
mejores conciertos a los que he asistido. También los ví debutar
con su nuevo material en Bonaroo a principios de este año.
Nada te prepara para verlos en un lugar pequeño como la
Casa del Blues o en la carpa de un festival musical. Anoche fue
una de esas ocasiones.
El nivel en el que interpretan la guitarra no tiene paralelos
ni comparaciones. Rodrigo es un absoluto maestro del solo, y Gabriela
toca la guitarra con su estilo rítmico mejor que nadie en
el planeta. Realmente creo que es un genio musical sin comparación.
Al juntarse ellos sabrán cómo inyectar energía
a la multitud y entre ellos mismos. La Casa del Blues fue rockeada
totalmente con dos guitarras acústicas anoche.
Tienen experiencia al venir de una banda de metal de la Ciudad
de México . Los solos y canciones de Metallica y Pink Floyd
se escuchan constantemente en sus sets. Anoche se centraron en
su nuevo disco, el cual todavía no conozco. El concierto
duró aproximadamente una hora con quince minutos, me perdí a
la banda telonera lo que sucede con frecuencia al viajar desde
Fort Worth y tomar unas cervezas antes del concierto. La primera
banda terminó como las 9:20 cuando entré.
El set se compuso de mucho de su nuevo material y algo del anterior.
Cada uno tocó un solo. En algún momento Rodrigo tocó con
una botella de cerveza. Gabriela tocó algo de rítmica
tipo bongo con sus sorprendentes dedos. Su salida consistió en
una versión de Stairway to Heaven y Tamacun que siempre
prende. Sin ser muy elaborados, son unos músicos increíbles
que se han ganado el lugar en donde están.
Si no fuiste, lo siento pues te lo perdiste. Al menos grabé algo
para quien no pudo presenciarlo. Nadie rockea más duro en
guitarras acústicas.
Lo repito. Nadie.
Rodrigo y Gabriela : 11:11/ Reseña Sunday Times
Reino Unido
Tal como Antonio Forcione, la pareja mexicana
de flamenco – rock
le otorga una nueva dinámica al poder de las cuerdas acústicas.
Son menos sutiles melódicamente, muchos de sus temas parecen
mantenerse bajo un acompañamiento pulsátil subiendo
el tono hasta la muy esperada número 11. Ante su hipnotizante
habilidad los roqueros de corazón disfrutarán de
los ecos de Hendrix en Buster Voodoo. También se presentan
brevemente otros ases de la guitarra, el dueto Strunz & Farah,
mientras que el héroe metalero Alex Skolnick hace de las
suyas en Atman, pieza que brota mágicamente de Chac Mool.
Tal vez la mezcla de Led Zeppelín con Gipsy Kings no atraiga
a algunos, pero es difícil no impresionarse con tal energía.
RubyworksRWXCD111X
Rodrigo y Gabriela 11:11 / The Guardian
**** 4 estrellas: Reseña por
Robin Denselo /
Viernes 4 de septiembre 2009
Rodrigo y Gabriela comenzaron tocando heavy metal en la Ciudad
de México. Después se convirtieron en un dúo
acústico mezclando jazz y ritmos latinos, y se marcharon
a Irlanda, en donde se volvieron expertos como músicos callejeros
antes de conquistar las salas de conciertos alrededor del mundo.
Pero su segundo álbum en vivo parecía peligrosamente
un recurso temporal. Necesitaban nuevo material urgentemente, el
cual es representado por estas nuevas 11 piezas escritas cada una
en reconocimiento a diferentes músicos que los han inspirado,
desde Hendrix hasta el guitarrista flamenco Paco de Lucía
o a los músicos palestinos Le Trio Joubran. Se encuentran
más cambios que en el anterior álbum, nuevas texturas
añadidas por instrumentos tales como el oud, la sitar ,
el piano y hasta la guitarra eléctrica. Entre los mejores
tracks se encuentran Hanuman., Buster Voodoo y Chac Mool, pero
todos muestran la extraordinaria interacción entre los dos
guitarristas.
RESEÑA DE Q DE 11:11
Primer álbum de su total autoría
de los mexicanos ex metaleros.
No podrías imaginarlo. La metalera pareja mexicana se encuentra
en quiebra en Dublín y decide ponerse a tocar en las calles
canciones de Slayer y Metallica con un toque latino que todo mundo
confunde con flamenco y su primer disco lanzado en Irlanda en el
2006 escala hasta la posición número uno en las listas
de popularidad. Desde entonces Rodrigo y Gabriela han pulido su
virtuosismo mientras tratan de quitarse la etiqueta de “novedad
mundial”. Su primer álbum conteniendo composiciones
propias en su totalidad le pone punto final a esto, con melodías
percusivas asombrosamente ágiles. Simplemente no podrás
creer que tan sólo dos guitarras acústicas puedan
crear tales sonidos. Andy Fyfe **** 4/5
Descargar: Buster Voodoo
/ Logos / Atman
RESEÑA DE MOJO DE 11:11
El segundo álbum de los metaleros mexicanos establecidos
en Dublín es algo asombroso en el cual cada truco del manual
de rock pesado se aplica a la magia acústica y los ritmos
latinos de la banda. El resultado yace en algún lugar entre
John Williams, Paco de Lucía y cualquier héroe guitarrero
de los que homenajean en cada uno de los 11 tracks. Continúa
el éxito garantizado. **** 4/5
RESEÑAS EN VIVO
Secret Garden Party 2009 – Spoonfed London
“Y luego, como si no pudiera ser mejor, Rodrigo y Gabriela
subieron al escenario principal. Estos son los mejores guitarristas
que he visto. Los sonidos que emergen de sus instrumentos desafían
a la razón. Sus dedos son una mancha borrosa, tocan y tocan
mientras la multitud baila, grita y se doblega ante sus enormes
aptitudes.”
Much like Antonio Forcione, the Mexican flamenco-rock duo bring
a new kind of athleticism to acoustic power chords. Melodically,
they’re less subtle: many of their tunes establish a pulsating
vamp and then settle for turning up the rhythm knob to the vaunted
number 11. But the mercurial fingerwork is mesmerising, and rockers
will enjoy the echoes of Hendrix on Buster Voodoo. Another axe
duo, Strunz & Farah, briefly sit in, while the metal hero Alex
Skolnick sets the room screaming on Atman, a number that blossoms
magically out of Chac Mool. The Gipsy Kings-meet-Led Zep ethos
will never appeal to the faint-hearted, but it’s hard not
to be impressed by the sheer energy.
Rubyworks RWXCD111X
RESEÑAS / 11:11
RESEÑAS EN LÍNEA DE "11:11" / SF Weekly.com
Rodrigo
y Gabriela rinden tributo a héroes de la guitarra
Por Sam Prestianni
Publicado el 21 de septiembre de 2009 a las
2:49 p.m.
Aunque la popularidad fenomenal de Guitar Hero hace denotar que
el público adora la guitarra, por desgracia existen pocos
Hendrix en la actual constelación de estrellas de rock.
Los dioses del metal del siglo 21 persisten, pero sus acordes comúnmente
se convierten en un ensayo técnico . Los verdaderos amantes
de la guitarra han volteado hacia Rodrigo y Gabriela , un dueto
acústico instrumental que combina rabiosas melodías
hispano latinas con el poder del trash.
En su más reciente álbum 11:11, Rodrigo y Gabriela
homenajean a los maestros que los han inspirado. Los guitarristas
encabezan las dedicatorias y el rango de estilo es impresionante;
desde la vieja escuela de Hendrix y Carlos Santana , metaleros
como Dimebag Darrell (Pantera) y Alex Skolnick (Testament) hasta
los pioneros de la fusión jazz y World music (Al di Meola,
John McLaughlin, Paco de Lucía y Strunz & Farah.) Se
puede apreciar esta vasta influencia en el sentimentalismo y estrepitosa
velocidad de la guitarra de Rodrigo y en la intensa energía
de los ritmos afro latinos de Gabriela.
La obvia comparación y prueba para el dueto es Friday Night
in San Francisco, un legendario álbum de 1980 hecho por
di Meola, McLaughlin y de Lucía. Este abre las posibilidades
de la guitarra acústica. Mientras que estos tres grandes
explotan los sofisticados géneros del jazz, clásico
español y el flamenco desde sus bases , Rodrigo y Gabriela
utilizan una paleta más amplia que choca fuerte y directo
con el hard rock así como también con elementos del
Folk,jazz, World music y clásico. Notoriamente, sus homenajes
a “Stairway to Heaven” de Led Zeppelin y “Orion” de
Metallica son favoritas en YouTube y estelares en sus conciertos.
Dicho acercamiento les ha servido a Rodrigo y Gabriela desde sus
humildes orígenes como miembros de una banda de speed metal
poco conocida en la Ciudad de México y después al
tocar canciones de Slayer en las calles de Dublín hasta
hacer giras mundiales inexorablemente tras su lanzamiento del 2006
de su álbum debut en Estados Unidos.
Dicho álbum los colocó en festivales masivos, tales
como Coachella y Outside Lands. La clave de su éxito ha
sido el darle le energía del rock a música bellamente
interpretada en guitarras clásicas. También interactúan
con la audiencia mediante proyecciones gigantes de video que hacen
acercamientos a su hábil trabajo con los dedos.
El reciente trabajo de Rodrigo y Gabriela continúa con
el acercamiento a sus fans. En las notas interiores se recomiendan
los álbumes favoritos de la pareja. Un muy bien realizado
DVD presenta entrevistas, ensayos privados, y una visita al estudio
que mandaron construir en su nuevo hogar en Ixtapa. Incluye para
guitarristas, un tutorial de “Buster Voodoo” , su tributo
a Hendrix, que se disfruta profundamente gracias a la singular
técnica de la mano derecha de Gabriela. Ella dirige el momento
en el cual Rodrigo emerge con un deslumbrante solo.
En un esfuerzo para diversificar más el sonido de 11:11,
el dinámico dueto añade un solo de guitarra eléctrica
de Skolnick en la pieza “Atman” , la cual se aprecia
cósmica con su toque metalero. En “Master Maqui” se
escuchan exquisitas armonías de Strunz and Farah llevando
a la banda a un mágico cuarteto de 24 cuerdas. Y hay un
toque adicional de piano al final del track que le dá el
nombre al álbum. Éste le da al álbum una nota
final ensoñadora , como indicándole a los fans que
todavía queda mucha música por venir de Rodrigo y
Gabriela.
Get Ready TO ROCK
RODRIGO Y GABRIELA 11:11 Rubyworks 2009
Tres años han pasado desde la salida de su álbum
homónimo (que fue disco de oro) y la banda se ha fabricado
una enorme reputación. Pero qué hay con un nuevo álbum
de estudio, esta vez sin grandes covers, (anteriormente se incluían
a Metallica, Led Zeppelin y Pink Floyd).
Para aquéllos que no conocen sus música , piensen
en rock pesado tocado con dos guitarras acústicas con cuerdas
de nylon. Y sin batería! Como siempre, la intricada melodía
es llevada por Rodrigo , con el ritmo proporcionado por Gabriela
quien no sólo rasguea sino golpea tanto las cuerdas como
el cuerpo de la guitarra. Es un estilo pulido después de
tocar en una banda de metal, y más tarde tocar en las calles
con guitarra acústica. Y el título del álbum
viene de los 11 tracks de su propia autoría, dedicados cada
uno a un músico que los ha influenciado.
“Hanuman” el primer track, es en cuanto a estilo,
lo más cercano a los covers anteriores, mientras que “Buster
Voodoo” se mueve más hacia el jazz con una reverencia
a Hendrix. “Hay que comparar ello con “Triveni” rítmico
número que a la mitad se aproxima a lo latino.
“Logos” es el primer track que rompe con su usual
estilo, basado en un ritmo más de arpeggio. Si se hubiera
acompañado de piano , no habría quedado mal en el
disco debut de Emerson Lake & Palmer o en un set de Pete Sinfield.
Este álbum es muy variado, pero tan energético como
dos guitarras acústicas pueden llegar a ser. Con la ausencia
de voz, se convierte en un álbum más chispeante .
Y no, no son bongos lo que se escucha en “Santo Domingo”,
es Gabriela sobretrabajando su guitarra. Y Alex Skolnick de Testament
es un invitado notable.
Si alguna vez ha tomado una guitarra, se encontrará con
algo interesante.
Reseña por Joe Geesin
HiFi Choice album review
RODRIGO Y GABRIELA
11:11
Rubyworks
www.rubyworks.com
Música: En una de las historias de éxito más
increíble dentro del mundo de la música, esta pareja
mexicana consiguió el platino con su álbum homónimo
instrumental de ritmos latinos y flamencos con guitarras acústicas.
El siguiente disco ofrece más de lo mismo, sólo que
distinto. La vez anterior realizaron covers de Metallica y Led
Zeppelin: ahora todas las piezas son suyas, pero sus guitarras
acústicas despiden suficiente rock pesado de manera que
Metallica podría ahora considerar realizar un cover de R&G.
Sonido: Mientras que el disco anterior fue grabado “en vivo” en
el estudio, 11:11 es un producto trabajado más cuidadosamente,
con instrumentación adicional, incluye guitarra eléctrica
y dinámicos contrastes entre los pasajes suaves y fuertes.
Guitarist & Bass Magazine
Rodrigo y Gabriela
11:11
(ATO)
Esta pareja de guitarras clásicas se ha ganado los corazones
de legiones de fanáticos del rock por su trabajo con música
de Metallica y Pink Floyd con cuerdas de nylon. Su más reciente
producción es un sutil homenaje a sus artistas favoritos,
y desde el principio podrás notar lo vigorizante de esta
música. Se puede escuchar piano, oud y sitar junto con fragmentos
de pedal , pero por dentro es la guitarra clásica del siglo
21, viva en todos aspectos.
Guitarist Magazine (Reino Unido)
Rodrigo y Gabriela
11:11 **** Rubyworks
Ritmos flamencos dinámicos desde el México Antiguo
Esta tan esperada continuación al álbum del 2006
contiene el mismo nivel de desafío a muerte de la guitarra
clásica con toques latinos y encima, las manos de ambos
músicos parecen haber adquirido mayor destreza.
R&G siempre han sido derechos y los tracks que nos ofrecen
nos muestran algunas influencias personales.
Se aprecia a Hendrix en Buster Voodoo, con Rodrigo en el pedal,
mientras que el guitarrista de Testament Alex Skolnick realiza
un furioso solo eléctrico durante Atman.
El renombrado dueto acústico Strunz and Farah trazan fieras
notas en Master Maqui, mientras que el track que le dá el
título al disco es lo mejor, mezclando ritmos familiares
con una melodía grandiosa y un final ambiental.
En momentos relajante y en otros energizante, por ahora seguramente
el cielo es el límite para ellos.
Tracks recomendables: 11:11, Hanuman, Savitri
Para fans de : Antonio Forcione, Tommy Emmanuel, Paco Peña
Shakenstir
11:11 se grabó en Ixtapa México. La producción
del disco es de Rodrigo y Gabriela, y John Leckie co produce uno
de los tracks. La mezcla del álbum se realizó en
Londres y Gales en manos de Colin Richardson, mejor conocido por
su trabajo con Slipknot y Trivium. Es el trabajo más aventurero
y diverso de la pareja a la fecha ya que son 11 piezas de su autoría
inspiradas en 11 músicos del pasado y presente, quienes
han influido en los mexicanos.
2009 ha sido uno de los mejores años en cuanto a lanzamientos
de buenos discos se refiere, teniendo como particularidad principal
la diversidad de música. Y si tuviera que escoger uno para
llevarme a una isla desierta, sería éste. Es una
colección de tonadas asombrosas que inicia con el homenaje
que la pareja le hace a Carlos Santana. ‘Hanuman’ es
una maravilla rítmica e intensa que literalmente estalla
de mis bocinas y está inequívocamente influenciada
por este gran hombre. Hay grandes cambios de ritmo, y en un punto
la música se pierde en la distancia y suena como en un disco
usado de vynil. La pieza se caracteriza por ser melódica
(enormemente), con pasajes del ahora familiar y fabuloso golpeteo
de guitarra de Gabriela incluyendo el más intricado y veloz
rasgueo de cuerdas que he escuchado. ‘Buster Voodoo’ es
un relativamente breve homenaje a Jimi Hendrix con un sutil toque
de blues y un segmento que refleja algo de los solos mágicos
de Jimi. Brillante.
El siguiente es ‘Triveni’ influenciado por el grupo
israelita Le Trio Joudran cuya música nunca he escuchado
(y a la que tendré que ponerle atención después
de escuchar esto.)
Con un distintivo toque latino, la pieza fluye bajo un ritmo super
rápido acompañado de un soberbio coro, la baja de
ritmo ocasional , el solo de percusión en la guitarra y
más juego intrincado de rasgueo. En la mezcla lo tiene todo
y realmente sobresale. ‘Logos’ está bajo la
influencia del gran guitarrista Al Di Meola. Inicialmente es una
pieza sencilla y lenta con un dejo clásico. Es una hermosa
melodía, en donde las guitarras plasman las imágenes
más vívidas. Al avanzar se vuelve más bluesera
hasta que la pareja llega a una ebullición de sonido. Fabuloso!
‘Santo Domingo’ está influenciada por el pianista
y compositor de jazz Michel Camilo. Es una pieza lírica
y vibrante y es discutiblemente una de las más osadas. ‘Master
Maqui’ (como invitados Strunz & Farah) se reconoce inmediatamente
como homenaje a Paco de Lucía y es otra maravilla lírica. ‘Savitri’ completa
la trilogía de guitarra acústica contemporánea
con una melodía influenciada por John McLaughlin y Zakir
Hussain, quienes son los protagonistas principales tras de la fusión
ensamble de los 70’s Shakti. La pieza se divide en dos, mientras
que la primera parte es convencional, la segunda (con unos segundos
de silencio de introducción) podría ser una pieza
totalmente distinta que conlleva a un pasaje con grandes percusiones
y más.
‘Chac Mool’ es otro track sobresaliente influenciado
por el compositor mexicano Jorge Reyes. Es una sencilla pieza,
lenta y sentida con un poco de percusión, y que repentinamente
toma un segundo aire mientras que la guitarra líder se destaca
sobre su acompañante. Y antes de darse cuenta, ‘Atman’ explota
literalmente. Se le dedica a Dimebag Darrell (guitarrista de Damageplan
y Pantera) y quien fuera cruelmente masacrado en 2004. El guitarrista
Alex Skolnick destaca más adelante con un maravilloso solo
de rock haciendo de éste otro track sobresaliente. Tienes
que escuchar esta belleza para creerla!
Finalmente tenemos 11:11 influenciado por Pink Floyd. Hay elegancia
y originalidad en cada nota y lleva el virtuosismo de la guitarra
a nuevos niveles con un solitario piano que le añade un
ambiente fantasmal al pasaje final. Hasta pude notar un poco de
Dire Straits aquí…
Si no ha escuchado o visto a este par de guitarristas se ha perdido
de uno de los más excitantes espectáculos musicales
emergidos en los últimos diez años. Y si desea una
introducción al mundo de Rodrigo y Gabriela, aquí es
donde debe empezar. (Compre la edición que trae el DVD en
vivo)
La producción y la calidad musical es impecable - más
difícil de lo que se pueda imaginar tratándose de
guitarras acústicas- y de gran calidad sonora. Esta es la
pareja usando todo su corazón en el proceso de crear y ejecutar
uno de los más grandes discos de guitarra acústica
jamás realizados. Sí, así de bueno es…
5/5
Altsounds.com
11:11 Rodrigo y Gabriela
Si aún no conoces a la pareja mexicana de guitarristas
clásicos Rodrigo y Gabriela y la idea de dos personas tocando
dos guitarras durante once piezas arriba de los cuarenta y cinco
minutos se te hace pesada, prepárate para deslumbrarte.
Los guitarristas le han dado continuación a su enormemente
exitoso álbum epónimo con una nueva colección
de 11 piezas originales inspiradas en artistas que los han influenciado.
Una simple idea que se ha tratado con respeto y delicadeza, sin
permitir que la inspiración opaque su sello de estilo flamenco.
Esto tiene sentido: uno se inspira en otros quienes dan forma a
tu sonido, sin crearlo.
11:11 junta a músicos tales como Santana, Hendrix y Pink
Floyd, así como también al tradicional Paco de Lucía.
Dado que Rodrigo y Gabriela citan a Metallica como su mayor influencia,
y que sus raíces son el metal, es una pena que ninguna de
las composiciones se dediquen a Hetfield y compañía. ¿Pensaron
tal vez que el cover de ‘Orion’en el último
disco era suficiente? Esta vez hay dos invitados; Alex Skolnick
de Testament participa en el tributo a Dimebag Darrell (el guitarrista
de Pantera asesinado en escena) y también aparecen los grandiosos
Strunz & Farah.
Favoritas definitivas son el primer track ‘Hanuman’ ,
con un turbulento amasijo de cuerdas, al menos tres melodías
separadas, y una pieza central realizada con el efecto de un disco
viejo. Rodrigo encarna el espíritu de Hendrix en Buster
Voodoo’, un track rockero de cuatro minutos sazonado con
mini solos y adornos. El estilo ‘waka waka’ de los
70’s al final es pura genialidad, tomando en cuenta que es
el sutil arreglo del prestado del original de Hendrix.
‘Atman’ (la melodía de Dimebag Darrell) es
en momentos de una velocidad imposible. La pieza tiene un claro
toque oriental, transformando el sonido usual en algo más
oscuro, más amenazador. Fluye durante casi seis minutos,
y al final se junta con el sonido de Skolnick para formar un trío.
Este es el único momento donde se rompe el ‘formato’,
pero nunca queda estático. Strunz & Farah se unen al
arreglo de ‘Master Maqui’ y estelarizan una de las
mejores piezas del disco. La parte central es un solo de guitarra
asombroso. ‘Savitri’ repite los tonos oscuros de ‘Atman’,
utilizando brillantemente el sonido del crujido de una puerta al
abrirse para romper la fluidez y encaminarse a una nueva dirección.
‘Logos’, como un interludio más lento, es hermosamente
controlado y podría ser una introducción de Metallica.
La pieza utiliza una serie de melodías que estallan en un
desplante eléctrico. Este lleva directamente al más
rápido y tradicional ‘Santo Domingo’. Este ofrece
lo usual, al igual que la mayor parte de ‘Hora Zero’,
no aportando nada nuevo dado a lo escuchado anteriormente. No es
sino hasta el último minuto que se nos brinda la mejor secuencia
del disco. El corto ‘Chac Mool’ transporta al oyente
a las profundidades de un bosque, comenzando con una seria de extraños
sonidos anteriores a una simple y elegante melodía.
El track que dá el título al disco, inspirado en
Pink Floyd, probablemente es la pieza más diferente del
disco, con maravillosa claridad Gilmoresca, llena de percusiones,
palmas y sonidos adicionales. Definitivamente posee una luminosidad única.
La pieza finaliza el disco y en un extraño movimiento, Rodrigo
y Gabriela eligen terminar con unas notas de piano. Seduciendo
con el puro final.
11:11 es un ejemplo glorioso de una guitarra experta. Por momentos,
el sonido desafía a la verdad al irse convirtiendo en un
borroso conjunto de cuerdas y percusiones. Estos brillantes momentos
de ejecución te retraen y se encuentran salpicados por una
combinación de melodías y toques ligeros. Por momentos
11:11 se torna cómodo, redirigiéndose al sonido clásico
español tradicional y repitiendo temas y texturas escuchadas
con anterioridad pero que pueden ser perdonadas fácilmente
debido al constante flujo de ideas. Este es el sonido de dos músicos
en control total de su situación, seguros de saber de dónde
vinieron y hacia dónde van.
The Line of Best Fit
Rodrigo y Gabriela – 11:11
Mi primer encuentro con la música de Rodrigo y Gabriela
: V Festival 2007, eran la primera banda en uno de los escenarios,
que tocaron de 12:00 a 12:30. Para muchos son desconocidos, pero
algunos se encuentran visiblemente emocionados porque llegaron
a tiempo para obtener el tercer disco de la pareja de México,
su álbum epónimo lanzado un año antes. Cuando
tocan, todo el mundo es absorbido totalmente por el espectáculo
debido a lo que Rodrigo y Gabriela proyectan musical y visualmente.
Su manera de tocar la guitarra acústica es tan poco convencional,
tan rápida y agresivamente compleja, que es fascinante verlos,
sepas o no de guitarra, es una experiencia apabullante, y se hace
colectiva la frase: ¿Cómo lo hacen?
Llegó el 2009, y el increíblemente exitoso álbum
epónimo cuenta con tres años ya. Por medio de giras
y críticas aclamando sus discos, Rod y Gab se han convertido
en representantes de muchas cosas: de México, de la música
mexicana, de la guitarra acústica y sus posibilidades. Con
la creación de 11:11 le han dado un giro a varias cosas.
John Leckie , productor del disco anterior, ha sido casi cortado,
al colaborar y coproducir sólo un track, pues Rodrigo Sánchez
y Gabriela Quintero han hecho el resto ellos mismos. Esta vez también
hay invitados, la pareja acústica iraní costarricense
Strunz & Farah aparecen en ‘Master Maqui’ y Alex
Skolnick de la banda trash Testament le echa una mano al penúltimo
track ‘Atman’. Tal vez lo más sorprendente es
que la instrumentación ha variado un poco, pero no hay que
asustarse, 11:11 sigue siendo un disco de guitarra acústica
pero con efectos de estudio, y en uno o dos momentos existe guitarra
eléctrica y piano.
Es de interés saber que cada pieza se le dedica como tributo
a un héroe musical de R y G, lo cual probablemente explica
en parte lo enigmático del título del disco. Arrancando
desde compatriotas tales como Carlos Santana (’Hanuman’)
y Jorge Reyes(‘Chac Mool’), a Jimi Hendrix (‘Buster
Voodoo’) y Pink Floyd (’11:11’), no hay un cambio
radical en el sonido pero hay leve giro diferente en sabor y dirección,
por lo que se han necesitado algunas instrumentaciones extras,
como el piano en el track que le dá el nombre al álbum.
Más aún, el sonido general es exactamente lo que
los fans buscan; Rodrigo y Gabriela con nueva música. El
disco está lleno de partes épicas , temerariamente
complejas y ambiciosas, moviéndose de una sección
a otra , menos dependiente de frases musicales repetitivas tales
como en ‘Tamacun’ de ‘Rodrigo y Gabriela’.
Esto le brinda al disco un sentido de urgencia en la mayor parte,
raramente deteniéndose a tomar un respiro, comenzando con
el frenético uno dos de ‘Hanuman’ y ‘Buster
Voodoo’. Todo suena tan impresionante e increíblemente
virtuoso como en el anterior, y Rodrigo y Gabriela se han mantenido
en su punto de no sonar inaccesibles o auto indulgentes. Su talento
extraordinario se encuentra presente, y se dedican a crear música
excitante, lo que logran tal vez más aún que en el
disco anterior.
Desde el maravilloso toque de soundtrack setentero ‘Hora
Zero’ al sereno, breve y atmosférico ‘Logos’,
11:11 es un álbum profundamente variado. Esto reafirma
a Rodrigo y Gabriela como posiblemente los músicos acústicos
más excitantes y fascinantes del planeta. 11:11 es absolutamente
esencial para cualquiera interesado en la Música Latina,
en el trabajo acústico innovador, y en la música
interesante y dinámica en general.
Frantikmag
Rodrigo y Gabriela
Título: 11:11
Disquera: ATO Records
Año: 2009
Rating: 4.5/5
Arpegios, escalas pentatónicas, rasgueos, flamenco, clásico,
requinto a plumilla, armonías, oh, dios! Si todos estos
estilos los metemos en dos guitarras acústicas que tocan
fusión de flamenco con latino y no te hace babear, entonces
no sé. La capacidad musical de este par de guitarristas
mexicanos es extraordinaria en sonido y substancia. Pagando tributo
a sus influencias al tiempo que le imprimen su toque personal a
la música, Rodrigo y Gabriela son la pareja de guitarristas
más depurada que ha hecho sobresalir a esta música.
El disco 11:11 es un agradecimiento personal de Rodrigo y Gabriela
a aquellos que los han inspirado a lo largo del camino. Algunos
de los héroes a quienes homenajean Rod y Gab son Santana,
Dimebag Darrell, Jimo Hendrix, Michel Camilo, Astor Piazzolla ,
Paco de Lucía y Pink Floyd. Sin vocalizaciones como en su
primera entrega, las 11 obras maestras acústicas son un
asombroso trabajo no solamente inspirador sino también una
proeza magnifica de este par de virtuosos. Los arreglos son complejos
en naturaleza pero musicalmente tangible en todos los aspectos.
Piezas como ‘Hanuman’, ‘Santo Domingo’, ‘Hora
Zero’ y ‘Atman’ traduce al virtuosismo de la
pareja en la gloria total. ‘Buster Voodoo’ que es el
agradecimiento al dios de la guitarra Jimi Hendrix, es el track
más tenaz del disco y es mi favorita. La calidad de producción
del disco le añade peso a la música dándole
claridad y sonido limpio. Han pasado tres años desde el
lanzamiento del disco anterior y hay una conexión que define
su continuación, así de bueno es el anterior, y 11:11
es igualmente bueno, si no es que mejor. Los rasgueos de Rodrigo
están increíbles, sus subidas y bajadas en el traste
son limpias y rápidas, sus ligues son brillantes y su velocidad
es majestuosa. Las percusiones de Gabriela son superiores , posee
un agudo sentido de la fusión de dinámica y su trabajo
rítmico en la melodía no tiene paralelo. Gabriela
también es maravillosa al ofrecernos dualidad! Aunque existen
muchos grupos de guitarra acústica concentrados en la música
latina tales como los Gipsy Kings, creo que ninguno podría
conjuntar la diligencia y brillantez de este par. On apariciones
especiales de Alex Skolnick de Testament y Strunz & Farah,
el disco obtiene colaboración extra de algunos de los mejores
en el negocio. El trabajo que han realizado Rod y Gab en 11:11
es impresionante en todos los aspectos. El duelo de guitarras,
los arreglos, las texturas refinadas, y sonidos hacen del disco
un disco único. Con seguridad puedo decir que es uno de
los mejores discos salidos en el 2009. De principio a fin no hay
momentos aburridos, sólo momentos impresionantemente brillantes.
Los tres años de espera valieron la pena. Adquiere tu copia
ahora y piérdete en el sonido y música de Rodrigo
y Gabriela. No te arrepentirás.
Musical Aether
‘Hanuman’ – Rodrigo y Gabriela
La primera vez que escuché de Rodrigo y Gabriela fue hace
unos dos años. La pareja acústica trashera se conoció en
la Ciudad de México cuando formaban parte de una banda llamada
Tierra Ácida. Después de la frustración debida
a la limitada escena musical decidieron mudarse a Dublín,
donde realizaron su primer álbum Rodrigo y Gabriela.
Los dos tienen como sus influencias a Metallica, Megadeth, Slayer
y y otras bandas de death metal y metal. Lo extraño de esto
es que aunque tocan metal se puede percibir su estilo “acústico
trashero” en su toque. Rodrigo y Gabriela tocan algo de
la música más intensa que conozco, salida exclusivamente
de dos guitarras acústicas. Utilizando el golpeteo tradicional
de la guitarra, junto con pesados acordes y solos que te elevarán
del piso, son los dos tipos de música que mezclan dos géneros
usualmente separados: Metal y Clásico. La yuxtaposición
es impresionante y perfecta.
Su segundo disco 11:11 salió ayer y no como muchos músicos
, cuyo segundo álbum suele ser peor que el primero, Rodrigo
y Gabriela se las han arreglado para crear un disco completo con
música nueva que lleva la estafeta de su primer disco. De
hecho, yo diría que es mejor que el primero. La pareja ha
añadido nuevos efectos y sonidos a su repertorio y la realización
de este disco es brillante. Este disco llega a ti fuerte y rápido,
y si lo escuchas en el estéreo de tu auto y no sobrepasas
las 15 millas por hora, necesitas entonces subir el volumen!
Sonic Dice
Reseña de Álbum: Rodrigo y Gabriela – 11:11
Podría ser seguro decir que la pareja mexicana Rodrigo
y Gabriela se acercan al cenit de su popularidad, tanto que me
sorprende que su música todavía no se escuche en
anuncios y series de tv. Dos años después de su aparición
en el V Festival y de presentarse continuamente en todo el globo,
continúan atrayendo a amantes y ejecutantes de la guitarra
española y a metaleros que se han prendado de sus covers
de rock. Por lo tanto no es ninguna sorpresa que sus shows más
pequeños se agoten rápidamente. Hablando de covers,
11;11 no tiene ninguno y consiste en ‘once piezas que rinden
tributo a once artistas que de alguna forma nos han inspirado (Rodrigo
y Gabriela) a lo largo del camino’.
Comparado con su primer disco, 11;11 es más dinámico,
más diverso y con más virtuosismo, sin ser excesivamente
auto indulgente. Así como sus presentaciones en vivo lo
muestran , su música es una experiencia clara y rítmica.
Rodrigo y Gabriela grabaron y produjeron el disco en Ixtapa, México
y Colin Richardson (conocido por su trabajo con Slipknot, Trivium
y Machina “Fucking” Head) mezcló el disco en
Londres y Gales. Aunque son pocos los efectos especiales y espaciados,
la incorporación de cuerdas, efectos de tremor, y los solos
de sintetizador y percusiones añadidas, debieron representar
un reto para mantener el sonido natural de las guitarras acústicas
en línea con la guitarra eléctrica y el piano.
Y cuáles son los artistas a los que se homenajea en este
disco? Pues a un amplio rango de personajes desde Carlos Santana,
Jimi Hendrix y el mexicano Jorge Reyes, el mago de la guitarra
española Paco de Lucía y los músicos de fusión
Al Di Meola y John McLaughlin . hasta el dios del metal Dimebag
Darrell. A pesar de no estar familiarizado con todos los nombres
mencionados antes, los tracks realmente sobresalen, y si los comparas
con sus grabaciones anteriores, notarás una gran diferencia.
También notarás diferencias entre cada track, desde
la urgencia de Di Meola, el reflexivo y épico Floyd, la
destreza de Hendrix, la exactitud de De Lucía. Parte de
esto es la adición de un poco más de instrumentos
de percusión, guitarra eléctrica y pedales de efectos
especiales. Or ejemplo , se escucha el solo wah en el riff bluesero
Buster Voodoo de Hendrix, la fusión de jazz y de influencias
indias acústicas en Savitri – en donde se escucha
literalmente el sonido de una puerta al abrirse y entrar a una
mística sesión musical, y luego volver a salir, hasta
llegar al track final influenciado por Floyd 11:11, en donde unas
notas de guitarra flotan a medio tiempo acompañadas por
un poco de piano – te parece conocido? Cada track se realiza
con perfección y me atrevo a decir que es posible que sea
uno de los mejores discos salidos en el año – sin
mencionar todavía el DVD que trae extra. El DVD contiene
una lección para Buster Voodoo así como videos de
ensayos y detrás de las cámaras en la grabación
en México.
Guitar noize
Reseña: Rodrigo y Gabriela – 11:11
Rodrigo y Gabriela finalmente regresan con su segundo disco de
estudio “11:11” después de una larga espera
desde el lanzamiento de su increíble álbum debut
del 2006. Desde entonces Rodrigo y Gabriela han estado en gira
constantemente y tuve la fortuna de verlos en el Teatro Enmore
en Sydney, en marzo del 2008 . Rod y Gab han lanzado un par de
discos en vivo mientras tanto, “Live in Manchester and Dublin” y “Live
in Japan” (checar su tienda en línea.)
“11:11” emerge de su disco debut con la misma brillante
interconexión entre los dos guitarristas con el maravilloso
ritmo de Gabriela y sus rasgueados y percusiones (checar video
de Tips de guitarra de Rodrigo y Gabriela) dándole a cada
track un toque flamenco. Mientras tanto las melodías de
Rodrigo son más pegajosas que nunca y tiene mayor precisión.
Cada track en “11:11” se dedica a alguien, por ejemplo,
el primer track “Hanuman” está dedicado a Carlos
Santana, una influencia obvia dadas las raíces latinas. “Buster
Voodoo” se dedica a Jimi Hendrix, tal como algunos de ustedes
habrán adivinado (Buster era el sobrenombre de Jimi cuando
era joven) y Rodrigo y Gabriela se las han arreglado para a darle
al track un toque de Hendrix manteniendo su propio estilo, Rodrigo
hasta incluye un solo de pedal wah con un pequeño fragmento
de Voodoo Chile (Slight Return.)
También hay tracks dedicados a el gran Paco de Lucía
(Master Maqui) y a Al Di Meola (Logos). Ahora si conoces algo acerca
de Rodrigo y Gabriela entonces sabes que su base no es el flamenco
sino el metal por lo que no es sorpresa que haya una dedicación
al gran Dimebag Darrell llamada Atman (una palabra en sánscrito
que significa la única parte inmortal del ser humano) y
que incluye como invitado a Alex Skolnick de Testament en un solo
de guitarra eléctrica. Alex ha sido su amigo por un tiempo
y ha tocado con ellos un par de ocasiones chequen estos videos,
parte 1 y parte 2.
Este álbum es mucho más experimental y oscuro que
el anterior, Rodrigo ha incluido muchas armonías de guitarra
y han ejecutado una pequeña producción de efectos
especiales para darle a los tracks un poco más de producción
mientras que en el primer disco podías sentirlos tocando
justo enfrente de ti. Esto no le quita el sentido al disco en ningún
momento, son sutiles embellecimientos que lo conforman. Su tributo
a Al Di Meola – Logos, contiene una melodía en guitarra
acústica persistente de Rodrigo con una hermosa progresión
de cuerdas que convierte a esta track en mi favorito. Tiene toques
de Jimmy Page fusionado con Al Di Meola y Paco de Lucía.
Otro de mis tracks favoritos es Savitri, comenzando con el sonido
típico de Rodrigo y Gabriela pero a la mitad nos transporta
a algún club de Marruecos, han añadido efectos de
sonido para recrearlo (utilizando audífonos) te encuentras
caminando a través de un pasillo atravesando una puerta
rechinante introduciéndote a otra habitación, dando
pie a un buen interludio oriental, luego vuelves a salir y regresar
a la melodía anterior.
Si gustó el primer disco de Rodrigo y Gabriela, éste
no te decepcionará. Debió haber sido una gran labor
escribir un álbum después de tal debut, pero han
seguido fieles a su estilo sin intentar crear algo que no sonara
como Rodrigo y Gabriela. Las melodías y progresiones son,
en algunos casos, más melancólicas o exoticas dándole
a “11:11” un sonido definido sin romper con su estilo.
PRENSA IRLANDESA
Onda Mexicana
Se diría que es una especie de bienvenida a casa para Rodrigo
Sánchez y Gabriela Quintero. Los guitarristas mexicanos
se encuentran de regreso en el país que los adoptó,
donde sdubirán a escena frente a una multitud expectante
esta noche en el Electric Picnic, para muchos de sus leales fans
irlandeses es como si nunca se hubieran ido. Escribe KEVIN COURTNEY
Sin embargo algunos de sus seguidores más observadores
se percataron de sus ausencia del viejo Dublín en los últimos
dos años. Esto es porque la pareja ha regresado a su natal
México. Después de haber vivido y trabajado aquí por
ocho años –conquistando al mundo durante éstos-
la pareja se ha establecido en la costa del Pacífico de
México, en las soleadas playas de Ixtapa. Bueno, viendo
los veranos que hemos tenido últimamente, no puedes culparlos,
verdad?
“Amamos este país (Irlanda) vivimos muchas experiencias
aquí, y aprendimos mucho, no sólo por el hecho de
haber despegado nuestra carrera aquí, sino por otros factores,” dice
Gabriela Quintero, la mitad rítmica de la banda. “Sólo
el mero hecho de ir a vivir a otro país sin ninguna carrera.
El regreso es nostálgico. Y también el saber que
hay una recesión en progreso, todo ha cambiado mucho. Cuando
llegamos aquí todo estaba cambiando, cada vez había
más riqueza. Cuando tocábamos en la calle la gente
se nos acercaba y nos invitaba a abrir nuevas galerías,
a la inauguración de una nueva compañía, etc.
Así que vivimos una transición , fue toda una vida,
así que es grandioso regresar.”
Gabriela dice que Irlanda fue donde todo comenzó para ellos,
así que es lo apropiado para ellos venir a presentar su
nuevo disco 11:11 aquí, la presentación en el Electric
Picnic de hoy por la noche es como el bautizo del bebé.
Tu supondrás, sin embargo, que esta talentosa pareja lo
hubiera logrado sin importar en donde se estableciera. Cuando estos
dos jóvenes trovadores pisaron tierra irlandesa a principios
del siglo no tenían ni idea de lo que enfrentaban. Se conocieron
cuando tocaban en bandas metaleras en la Ciudad de México;
al desintegrarse éstas, vendieron sus guitarras eléctricas
, compraron dos guitarras clásicas baratas y comenzaron
a tocar en bares y restaurantes en Ixtapa. Mientras lla clientela
sorbía sus margaritas y comían sus enchiladas, ni
se enteraban que la apuesta pareja en la esquina tocaba suavemente
canciones de Metallica de Kill’em All y de Reign in Blood
de Slayer.
Al cambiar la fácil y soleada vida en Ixtapa por la fría
y dura en Dublín , les hizo poner los pies en la tierra,
pero con un plan de trabajo.
“Es emocionante porque siempre nos gustó viajar, “ dice
Rodrigo la mitad melódica de la banda. “Yo quería
viajar alrededor del mundo y conocer diferentes culturas. Viajar
y tener la oportunidad de hacerlo alrededor del mundo me ha enseñado
mucho como persona. Por supuesto también como músico,
pero es más importante ser mejor persona que mejor músico.”
No les tomó mucho a estos mexicanos metaleros destacarse
y hacia el 2006 Rodrigo y Gabriela se establecieron en el circuito
mundial de los festivales musicales. Su disco homónimo de
ese año que presentaba una mezcla de canciones originales
y los covers instrumentales de Starirway to Heaven de Led Zeppelin
y Orion de Metallica marcó su lugar internacional, y hoy
son unos artistas reconocidos mundialmente, admirados por metaleros
y chicos indie por igual, respetado por grandes por su virtuosismo
y altamente reconocidos por su habilidad de romper con barreras
musicales y culturales sin esfuerzo. Se le has encasillado – inexactamente
como ellos dicen , en el rubro del world music, pero sea la que
sea la etiqueta que se les ponga , es indudable el talento de clase
mundial que impera aquí.
En 2007, durante una apretada agenda de gira y promoción,
decidieron regresar a casa, a México.
“Creo que fue el momento adecuado para regresar,” dice
Rodrigo. “ Y fue más fácil cuando el último
disco se lanzó en los Estados Unidos. México está más
cerca , y comenzamos yendo como de vacaciones. Habíamos
estado tres meses de gira en los Estados Unidos y nos preguntamos, ¿Irlanda
o México? México. Porque estaba más cerca
y era más conveniente. Pero una vez que llegamos a México
y vimos a nuestras familias y fuimos a esta parte en la playa (Ixtapa)
decidimos mudarnos aquí.”
“Es hermoso,” dice Gabriela. “ Pero ya sabes,
nosotros los humanos nos quejamos de todo. La temperatura aquí es
de 35 grados , por lo que nos quejamos del calor. Nunca estamos
contentos. Ha habido mucho éxito, pero con él también
vienen cosas muy locas. Mucho trabajo y sólo poco tiempo
para componer y explorar música. Como que tienes que organizar
bien tu tiempo.”
La pareja construyó su propio estudio de grabación
en Ixtapa, y fue un lugar de trabajo idílico donde pasaron
seis meses componiendo y grabando el nuevo disco. Para decepción
de algunos de sus seguidores, no hay rastros de covers de Zep ,
Anthrax o Metallica en 11:11, (eleven-eleven en inglés,
once-once en español.)
En lugar de hacer covers de otros músicos, Rodrigo y Gabriela
han escrito once canciones originales citando a un músico
diferente en cada una como inspiración. La primera del disco
Hanuman está inspirada en Carlos Santana mientras que Buster
Voodoo tomo como inspiración a Jimi Hendrix.
Otros nombres se incluyen en esta lista de grandes, como Al Di
Meola, Paco de Lucía, Mahavishnu John McLauhglin y el ex
guitarrista de Pantera, el fallecido Dimebag Darrell. Otros nombre
posiblemente no tan familiares son el argentino Astor Piazzola,
le Trio Joubran y el compositor mexicano Jorge Reyes, que murió a
principios de este año.
“Es muy real para nosotros porque toda esta gente ha influido
en nosotros, entre miles más tal vez,” dice Gabriela. “En
el primer disco quisimos homenajear a Metallica y a Led Zeppelin.
Cuando llegamos a Europa, la gente tenía la idea de que
por ser mexicano tenías que tocar música mexicana
y usar sombrero, que es una idea bastante loca. Si llegas de Estados
Unidos , no tienes por qué pensar en que se es vaquero e
interpretar música country. Queríamos demostrar que
los chicos mexicanos de clase media tenían los mismos gustos
musicales que en cualquier parte del mundo.”
Cualquiera que vaya a un concierto de Rod y Gab por vez primera
se asombrará de ver el saludo metalero de los cuernos en
la audiencia, pero adónde quiera que vayan encontrarán
metaleros entre sus seguidores. Y, dice Gabriela, no sólo
están ahí por los covers de Metallica.
“Tenemos un público rockero, pero también
tenemos público muy diverso. Va desde la abuelita hasta
los chavitos y adolescentes, cubre todo el rango de edades, lo
cual creo que es estupendo. Creo que el público que asiste
a nuestros conciertos son simplemente amantes de la música,
de todo tipo de música. Pero a donde vayamos siempre tenemos
un pequeño grupo de metaleros.”
“Hablando como metalero, somos amantes de la música,” insiste
Rodrigo. “Si hablas con un metalero real, sin duda conocerá distintos
tipos de música. Es muy común ir a un concierto de
Paco de Lucía y ver a varios metaleros ahí.”
Sin embargo, hay un regalo para los metaleros aquí con
la presencia de Alex Skolnick como invitado del grupo neoyorquino
Testament, según Rodrigo uno de los cinco dioses del trash
metal, junto con Metallica, Slayer, Anthrax y Megadeth.
“Cuando éramos adolescentes amábamos esas
bandas. Y nos encantaba Alex Skolnick. Pensábamos que era
un músico increíble y le rendíamos culto.
Salió de Testament y formó un trío de jazz.
E hizo todas estas versiones del metal en jazz con un trío
. Y un día escribió a nuestro website y dijo, Soy
Alex Skolnick, bla bla bla, y me encanta su música. Guau!
Así una vez alguien nos contactó , y un día
en un concierto en Nueva York lo invitamos a tocar con nosotros
en el escenario. Desde entonces nos hemos hecho amigos, y lo invitamos
a homenajear a otro gran guitarrista.”
“Ahora regresó con Testament” dice Rodrigo. “El
metal está de regreso otra vez con las nuevas bandas, y
las viejas regresan para mostrar cómo se hace.”
La pareja a añadido también algunos sonidos extra
aquí y allá a sus sonido básico, incluyendo
percusiones, piano, oud, sitar y – atención metaleros – guitarra
eléctrica. Pero no esperes escuchar la confusión
metalera de sus años mozos, el disco se eleva a los 11 sin
ninguna necesidad del acero. Cuando Rod y Gab lleguen con su arsenal
de guitarras acústicas esta noche al Electric Picnic, anticipa
un asalto acústico que convertirá a tu banda metalera
promedio en Peter Paul y Mary. Bienvenidos Rod y Gab, siempre serán
irlandeses para nosotros.
HOTPRESS
RODRIGO Y GABRIELA 11:11
Rubyworks ****
MAGIA NEGRA POR LOS VIRTUOSOS MEXICANOS
Hablando de la era digital. Más que cualquier otro espectáculo
en gira , uno imagina que las manos de Rodrigo y Gabriela necesitan
un mantenimiento del tipo olímpico. Los ejercicios de calentamiento
que estos dos deben de practicar para sostener este nivel harían
sentir a Steve Vai sentirse como John Lee Hooker.
Grabado en Ixtapa México, 11:11 es una colección
de 11 composiciones nuevas las cuales rinden homenaje a los artistas
que los han influenciado: Carlos santana (‘Hanuman’)
, Jimi Hendrix (‘Buster Voodoo’), Paco de Lucía
(‘Master Maqui’), Pink Floyd (el track que le dá nombre
al disco), y el fallecido Dimebag Darrell (‘Atman’).
Posiblemente es su trabajo más maduro e ingenioso a la fecha.
Claro que hay bastante turbo flamenco en acción (aunque
esta vez la pareja se inclina más por el funk y la fusión
que por el speed metal). Y más aún, su peculiar talento
reconcilia la velocidad con el alma, un poco como escuchar a un
poeta andaluzo recitando baladas a gran velocidad. El grandioso ‘Chac
Mool’ inspirado en Jorge Reyes, es algo de lo más
fino que han grabado, mientras que ‘Savitri’ dedicado
a Shakti, se escucha como Blood Meridian .
Y también ya comprendo por qué RyG obsequian DVDs
en cada álbum. Su actuación no sólo es musical,
sino que se convierte en una experiencia visual, casi teatral,
generando un efecto hipnótico al igual que un mago o adivino.
Vudú puro.
PRENSA DE NUEVA ZELANDA
El Flamenco con influencia metalera
Al inicio de su carrera la pareja mexicana de guitarristas Rodrigo
y Gabriela tocaban en hoteles para ganarse el pan. Los clientes
poco sabían de que lo que escuchaban era en ocasiones versiones
acústicas de canciones de bandas metaleras como Megadeth,
Slayer y Testament.
“Teníamos que ganar dinero y no teníamos el
repertorio normal de un músico de hotel… por lo que
entonces toábamos un repertorio metalero,” dice con
risas Rodrigo Sánchez.
Se encuentra en Ixtapa, México, un lugar en las playas del
Pacífico donde ahora él y Gabriela Quintero establecieron
su hogar después de haber crecido en la Ciudad de México
y haber pasado la primera década de los 2000 en Dublín.
Estos dos podrán tocar guitarras con cuerdas de nylon ( y
su música podría describirse como flamenco acústico
metal) , y especialmente Sánchez parece más un guitarrista
clásico cuando toca que un metalero, pero sus raíces
son basadas firmemente en el heavy metal.
Se conocieron en la Ciudad de México a finales de los 90s
cuando tocaban en una banda de trash metal llamada Tierra Ácida.
Luego en el 2000, cansados de la escena musical local, y ansiando
expandir sus horizontes musicales, Sánchez y Quintero empacaron
sus guitarras acústicas y se marcharon a Europa.
También por esos momentos dice Sánchez que conoció
más acerca de la música indígena mexicana,
en particular del compositor Jorge Reyes que mezcla la música
electrónica con instrumentos tradicionales. Reyes es uno
de los 11 músicos a los que homenajean en su más reciente
disco 11:11 que sale la próxima semana. De ello hablaremos
pronto.
“Gabriela y yo teníamos una banda metalera,”
continua Sánchez, “y nunca quisimos sonar como música
tradicional mexicana e hispánica hasta que escuché
a Jorge Reyes. Este cuate era increíble. Es algo muy ritual
y tenía gente indígena, como Aztecas, bailando en
sus espectáculos. Era toda una experiencia.”
“Creo que fue importante para mí y para muchas personas
de mi generación en México, porque le dio gran importancia
y exposición a ese tipo de música, la cual es asombrosa.”
Mientras tanto, en Europa, la pareja tocó en la calle, en
hoteles, y comenzaron a tener una agenda de shows. En este tiempo
desarrollaron su duelo de guitarras líder contra rítmica,
con la velocidad de Sánchez y su plumilla, y el estilo de
Quintero golpeteando como una guitarrista mil usos, rítmica,
bajista y percusionista.
“Lo bueno de nosotros es que tenemos técnicas diferentes.
Yo no puedo hacer lo que Gabriela hace y ella no puede hacer lo
que yo. Nos complementamos bien.”
Después del lanzamiento de su álbum debut re-Foc en
el 2003, y de un disco en vivo al año siguiente, su gran
momento llegó con el disco Rodrigo y Gabriela del 2006, siendo
la mayoría de los tracks composiciones originales pero también
con los covers de Led Zeppelin Starirway to Heaven y Orion de Metallica.
Fue un éxito. Yo los ví en 2007 en el festival Coachella
enCalifornia, y había miles de espectadores reunidos en el
escenario donde estaban tocando. Esta peculiar pareja que estaba
en el escenario , Quintero con una sonrisa radiante y Sánchez
más serio, fueron la mayor atracción y uno de los
actos sobresalientes del festival con duración de tres días.
“Es sólo que estamos haciendo algo diferente, “
dice Sánchez acerca de su atracción. “Tocamos
en festivales alrededor del mundo y todo se escucha igual, especialmente
eso del indie. Pero nosotros somos originales.”
Si el primer disco tiene cierto toque intrigante, casi bailable,
entonces 11:11 es más difícil de describir. Las 11
piezas están compuestas como tributo a gente famosa, como
Pink Floyd y Jimi Hendrix, y otros no tanto como Reyes al que mencionamos
anteriormente, y el ensamble fusión de los 70s Shakti, lidereado
por el guitarrista inglés John McLaughlin y el músico
de tabla Zakir Hussain.
“En estos días un disco debe ser mucho más que
sólo el artista y la música que toca. Por lo cual
se nos hizo justo hacer un tributo a quienes nos inspiraron…
y espero que la gente descubra músicos de los que nunca había
oído.”
Y en este disco no sólo se escuchan guitarras acústicas,
el track que le dá el título al disco (dedicado a
Pink Floyd) se usa el piano, y también una guitarra eléctrica
en Atman , tocada por Alex Skolnick de Testament.
También volvieron a sus raíces al trabajar junto el
productor Colin Richardson, quien ha trabajado con Slipknot, Napalm
Death y Fear Factory, y grabaron el disco como si fuera uno de metal.
“No es un disco tan pegajoso como el anterior pero lo importante
es que nos gusta y la contribución que hace a la música.”
Quién : Rodrigo y Gabriela, formados por Rodrigo Sánchez
(guitarra principal) y Gabriela Quintero (guitarra rítmica)
Qué: Dueto mexicano de guitarristas que tocan flamenco metal
acústico
Nuevo disco: 11:11, a la venta el 7 de septiembre
También escuchar: Rodrigo y Gabriela (2006)
Actúan: Auckland, 11 de Enero
NZ Herald News
Rodrigo y Gabriela
Dos mexicanos y dos guitarras es todo lo que necesitas para una
fiesta. Y es una a donde los metaleros, flamencos y puristas pueden
asistir por igual.
Bienvenidos al espectáculo de Rodrigo y Gabriela , la pareja
de guitarristas acústicos compuesta por Rodrigo Sánchez,
guitarrista líder junto con Gabriela Quintero, quien increíblemente
toca la guitarra rítmica, con bajo y percusiones, todo en
uno en su guitarra acústica.
No somos guitarristas flamencos, dice Rodrigo torciendo la boca
con una sonrisa afectada al iniciar el set de 90 minutos, y señala
que sus raíces radican en el heavy metal.
Si alguien en la atestada sala esperaba oir flamenco ha de haber
experimentado algo extraño al escuchar en los altavoces a
The Pot de Tool antes de que la pareja apareciera y comenzara su
representación de metal flamenco acústico.
Esta es su primera visita a Nueva Zelanda y tocan la mayor parte
de su nuevo disco 11:11 – un tributo que rinde homenaje a
una mezcla diversa de héroes de la música tales como
Jimi Hendrix, Dimebag Darrel del metalero Pantera, y la banda fusión
de los 70s Shakti – al igual que un grupo de su disco debut
auto titulado del 2006 que incluye el cover de Metallica Orion.
Su ejecución es brillante con Rodrigo bien plantado doblando
sus rodillas y trabajando sus veloces dedos en piezas elaboradas
e intrincadas, mientras que Gabriela toca, tamborilea y golpetea
rápida y furiosamente el cuerpo de su guitarra. Por momentos
asemeja un duelo entre los dos, pero después de un golpe
seco, o un fuerte rasgueo, se unen en perfecta armonía.
En Hanuman Gabriela se enciende con un fuerte y discordante rasgueo,
el wah wah distorsionado de Buster Voodoo es claramente influenciado
por Hendrix, y Hora Zero es uno de los momentos más animados
y excelsos de la velada.
El show también tiene cierto toque irlandés, porque
es un estilo de música parecido al golpeteo de los pies,
lo que no sorprende puesto que la pareja desarrolló su estilo
único cuando vivieron en Dublín a principios de los
años 2000.
La multitud se compone por una extraña mezcla de gustos
musicales, así que tenemos los fans de Metallica y AC/DC
portando orgullosamente sus playeras con el nombre de la banda,
mientras que detrás de nosotros hay algunas jovencitas que
ríen cada vez que Gabriela maldice.
Es su encanto al pronunciar malas palabras y su furiosa percusión
lo que se roba el show, pero no se pueden negar la fineza y brillo
de Rodrigo.
Las viejas canciones Tamacun y Diablo Rojo componen un vertiginoso
y por momentos, inquietante final, y son la prueba de que el metal
está en el corazón de estos dos agradables, amistosos
y perfectos ejecutantes.
PRENSA SUDÁFRICA
SundayTimes
La pareja mexicana RODRIGO Y GABRIELA (en foto) están de
regreso con otra oferta acústica rítmica. Esta vez
una variada inspiración de deidades hindúes, filósofos
griegos y leyendas de la guitarra se encuentra dentro de una mezcla
frenética de flamenco , metal y rock; por esto el título
11:11 o 11 piezas dedicadas a 11 artistas. ¿Pero qué
más da? La guitarra y la percusión son fenomenales.
Y si quieres contener el aliento, tranquilízate con el track
Logos y el sublime Chac Mool. Con el propósito de dar un
respiro al mercado masivo estadounidense, la pareja a comenzado
a captar la atención en la escena del rock alternativo.
Mail & Guardian
RODRIGO Y GABRIELA
11:11 (SÓLO MÚSICA)
El dueto mexicano Rodrigo Sánchez y Gabriela Quintero seleccionaron
cada canción de su disco como un tributo a sus artistas favoritos,
tales como Pink Floyd y Jimi Hendrix, y el resultado es otro talento
más allá de las palabras y a veces es increíble
imaginar que sólo son dos guitarras y no una banda completa.
Sus dedos asaltan las guitarras como un carterista en el metro ,
pero la música refleja también una profunda pasión
que se encuentra en sus raíces como rockeros de heavy metal
en la Ciudad de México. También tocaron en las calles
en Europa, pero desde entonces han encontrado más seguidores
que sólo la pequeña multitud que se reunía
a escucharlos tocar covers. Estos días se iniciaron en Dublín,
en donde la pareja abordó su inmensamente exitosa carrera.
El título se refiere a los 11 tracks de guitarra acústica
en el CD, pero también es el título del último
track , dedicado a Pink Floyd. Aún cuando las piezas son
un homenaje a otros artistas, Rodrigo y Gabriela las compusieron.
El tributo a Jimi Hendrix, Buster Voodoo, se pavonea tanto como
el mismo gran hombre y tambiés es uno de los tracks sobresalientes.
Otro track que captura el espíritu del gran grupo es el tributo
a Pink Floyd, 11:11, el cual concluye el disco con el sonido tétrico,
casi misterioso que caracterizaba a dicha banda. Hanuman, dedicada
a Carlos Santana,capta algo de la pasión de esta leyenda
de la guitarra. El dueto rinde tributo también a algunos
artistas latinoamericanos. Aunque se niegan a catalogar su música
como flamenco, este estilo aparece en algunos de sus tributos. Master
Maqui, dedicado al maestro del flamenco Paco de Lucia, es brillante,
en mi opinión. Este disco le brindará una gran atmósfera
a una aburrida tarde de domingo. Cómpralo con una sonrisa.
West Australian Daily
Una química sin igual en la fusión de técnicas
La precisión clásica y las bases de rock pesado son
lo que define a Rodrigo y Gabriela por Michael Dwyer
El sentarse era un lujo insostenible para Rodrigo Sánchez
y Gabriela Quintero. Parecía apropiado, tal vez hasta necesario
en el comienzo, después de dejar su banda metalera mexicana
por la clásica precisión de una nueva vida en Dublín.
Pero los viejos hábito prevalecen. El nuevo y explosivo
disco del dueto 11:11 es completamente instrumental y acústico
como siempre pero en vivo está estrictamente unido al monitor.
“Seguramente cuando nos viste hace dos años en Australia
estábamos un poco más estáticos”, dice
Sánchez,”pero se ha despertado mucho del espíritu
rocanrolero en nosotros y ya no podemos sentarnos. No sentimos más
libres, ¿sabes?
“Es como una transición entre lo acústico y
el world music , pero de dónde realmente provenimos es del
rock. Esa es la única forma en la que nos sabemos relacionar
con el público cuando estamos en el escenario.”
La técnica clásica y las bases de rock pesado de
Rodrigo y Gabriela se equiparan por igual en una química
única y estimulante. Durante su presente gira han alternado
con Rob Trujillo de Metallica en Los Angeles y el gigante del jazz
Al Di Meola se les unió en París semanas más
tarde.
“Estuvimos en la escena metalera mexicana durante 10 años,”
explica Sánchez. “Gab tocó con varias bandas
femeninas pero después se unió a mi banda (Tierra
Ácida) la cuál formé junto a mi hermano.
Cambiábamos solos pero al iros a Europa (en 1999) y sin
tener ya las guitarras eléctricas, comenzamos a convertirnos
en en guitarristas rítmicos.
Comencé a tocar más solos y líneas melódicas
y es una distinción que ahora es más clara, Gabriela
es como el bajo y la batería y yo llevo la parte de la melodía
y del cantante.”
Cada composición en 11:11 está dedicada a un artista
que los ha inspirado a lo largo del camino, desde Jimi Hendrix hasta
los maestros palestinos Le Trio Joubran. Ya sea navegando con Pink
Floyd o apremiando hacia el tributo al maestro del flamenco Paco
de Lucía, la finalidad del disco lleva a la claridad e intensidad
de una presentación en vivo por medios más intrincados.
“Para este disco nos regresamos a los años metaleros
grabando todo claro, conciso, con técnica usando el metrónomo,
e imprimiéndole mucha fuerza,” dice Sánchez.
“Dobleteamos y triplicamos los ritmos para que sonaran muy
poderosos. Pero para lograrlo, tienes que mejorar como guitarrista.
Esto es la explicación de por qué las mejores bandas
metaleras tienen a los músicos más grandes, ya que
se necesita mucha precisión para tocar los mismos pasajes
una y otra vez.”
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